Cuba: Sector privado importa combustible pese al bloqueo petrolero de EE.UU.
En medio del asedio energético impuesto por Estados Unidos, pequeñas empresas privadas cubanas confirmaron este jueves que ya comenzaron a recibir combustible importado en la isla. Estas iniciativas empresariales individuales representan los primeros esfuerzos del limitado sector privado cubano para sortear la asfixia energética, aunque sus volúmenes distan mucho de cubrir las necesidades nacionales.
El contexto del bloqueo energético
La situación se agravó en enero pasado cuando Estados Unidos detuvo los envíos de petróleo desde Venezuela hacia Cuba y amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministrara crudo a la isla. Esta medida forzó a La Habana a implementar un duro plan de contingencia para intentar subsistir sin importaciones energéticas, en un contexto marcado por:
- Cortes constantes de energía eléctrica
- Una profunda crisis de combustible
- Parálisis económica y social progresiva
Según datos oficiales, Cuba ha perdido un 15% de su producto interno bruto en los últimos cinco años y más del 20% de su población, evidenciando la gravedad de la crisis.
Nuevas estrategias de importación
El Gobierno cubano ha mantenido reuniones recientes con empresarios extranjeros y emprendedores locales para explicar los mecanismos de importación privada de combustible. Esto concreta el anuncio realizado en noviembre por el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, quien señaló que "en breve" se permitiría a empresas extranjeras y mixtas importar su propio combustible cuando fuera necesario.
Hasta ahora, el Estado cubano mantenía el monopolio absoluto sobre:
- La importación de petróleo y combustibles
- La venta minorista de productos refinados dentro de la isla
Detalles operativos y restricciones
Las importaciones privadas se realizarían en tanques de acero inoxidable estandarizados transportados dentro de buques cargueros. Los puntos de origen incluirían tanto Estados Unidos como otros países de la región, según fuentes consultadas.
Sin embargo, el proceso presenta importantes desafíos:
- Requiere trámites a través de importadoras estatales, generalmente lentos
- Exige cumplir requisitos extras de seguridad por tratarse de material peligroso
- Necesita ubicaciones certificadas para almacenamiento seguro
Las autoridades cubanas han sido enfáticas en señalar que el combustible importado es exclusivamente para autoconsumo y está estrictamente prohibida cualquier forma de reventa.
Limitaciones y perspectivas
Aunque estas iniciativas representan un cambio significativo en la política energética cubana, los volúmenes que pueden manejar las pequeñas empresas privadas son insuficientes para aliviar la crisis energética nacional. La isla continúa dependiendo mayoritariamente de las importaciones estatales, severamente restringidas por el bloqueo estadounidense.
La presión internacional sobre Cuba se mantiene, con Rusia ratificando recientemente su apoyo político frente a las sanciones de EE.UU., aunque sin confirmar envíos concretos de combustible tras la reunión entre Vladimir Putin y el canciller cubano Bruno Rodríguez.