Legisladores demócratas de Estados Unidos exigieron este miércoles poner fin al silencio oficial sobre el supuesto programa de armas nucleares de Israel, rompiendo la cautela bipartidista que Washington ha mantenido durante décadas sobre este asunto.
La política de ambigüedad de Israel
Israel es considerado ampliamente como un país que desarrolló armas nucleares en la década de 1960 y mantiene una política de ambigüedad deliberada: no confirma ni desmiente la existencia de su arsenal, que además no está sujeto a ninguna supervisión internacional.
Carta de congresistas a Marco Rubio
Unos 30 legisladores demócratas, encabezados por Joaquín Castro, miembro de la Cámara de Representantes por Texas, demandaron respuestas claras después de que el presidente Donald Trump lanzara junto a Israel la ofensiva contra Irán, en parte debido a acusaciones de que Teherán busca construir un arma atómica a través de su programa nuclear civil.
“No podemos elaborar una política de no proliferación coherente para Medio Oriente mientras mantengamos una política de silencio oficial sobre las capacidades de armas nucleares de una de las partes centrales en el conflicto en curso, en el que Estados Unidos es un participante directo”, sostuvieron en una carta divulgada el miércoles por la noche.
Los congresistas, entre ellos Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York) y Ro Khanna (California), pidieron al secretario de Estado Marco Rubio que informe antes del 18 de mayo sobre las capacidades nucleares de Israel y la posibilidad de que emplee estas armas de destrucción masiva en Irán.
Riesgos para Estados Unidos
También solicitaron una evaluación del riesgo para los estadounidenses ante un eventual ataque iraní contra el centro de investigación nuclear de Dimona en Israel, en cuyas inmediaciones misiles iraníes hirieron a decenas de personas en marzo.
Tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023, el ministro de Patrimonio de Israel, Amichai Eliyahu, declaró que el país podría lanzar una bomba nuclear sobre Gaza, un comentario del que el primer ministro Benjamín Netanyahu se distanció.



