El Gobierno de Israel, a través de su ministro de Defensa, Israel Katz, aseguró que su país está a la espera de que la Administración de Donald Trump dé "luz verde" para reiniciar la guerra contra Irán y "completar la eliminación de la dinastía Jameneí".
Declaraciones de Katz
En un videomensaje difundido por su oficina, Katz afirmó: "Esperamos a la luz verde de Estados Unidos para completar la eliminación de la dinastía Jameneí y además devolver a Irán a la edad de piedra y de oscuridad con la destrucción de las principales instalaciones de energía y electricidad y de la infraestructura económica nacional". Estas declaraciones se produjeron tras discutir la situación de seguridad con altos mandos del Ejército.
Katz advirtió que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) "están preparadas para la defensa y el ataque" y que "los objetivos están marcados", en referencia a la planificación operativa frente a Irán. El ministro añadió que Israel estaría a la espera de una eventual coordinación con Estados Unidos para futuras acciones, y sostuvo que el plan contempla "golpes devastadores" contra infraestructuras estratégicas iraníes.
Israel preparado para cualquier escenario
Durante su intervención, Katz también criticó al régimen iraní, al que acusó de represión interna y de actuar con dificultades de coordinación y comunicación en su estructura de mando. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Israel está preparado para "cualquier escenario", tanto de manera defensiva como ofensiva.
Extensión del alto el fuego
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el martes su decisión de extender de forma indefinida el alto el fuego con Irán hasta que el Gobierno de la República Islámica, al que considera dividido, le presente una propuesta unificada de acuerdo. Trump tomó esa decisión a pocas horas de que el miércoles venciera el alto el fuego vigente y a pesar de que el mismo martes declaró que no pretendía prorrogarlo y que estaba dispuesto a retomar los "bombardeos" contra Irán.
A pesar del alto el fuego, Irán mantiene prácticamente bloqueado el estrecho de Ormuz, clave para el comercio de petróleo, y Estados Unidos aplica un bloqueo naval contra buques y puertos iraníes.



