Trump enfrenta decisión crítica sobre posible acción militar contra Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió públicamente este viernes que su gobierno enfrenta una decisión extremadamente difícil respecto a la posibilidad de ordenar un bombardeo contra Irán, en medio de crecientes tensiones internacionales y negociaciones nucleares estancadas.
"No es fácil, nada fácil"
Durante un mitin celebrado en el puerto de Corpus Christi, Texas, Trump manifestó con claridad la complejidad del momento: "Tenemos por delante una gran decisión que tomar. ¿Saben?, no es fácil, nada fácil". El mandatario estadounidense se expresó ante trabajadores de refinerías y procesadoras de hidrocarburos, en una región clave para las exportaciones energéticas del país.
Trump describió a Irán como "un país que lleva 47 años destrozando a la gente" y calificó a sus gobernantes como "gente muy difícil y peligrosa". En sus declaraciones, el presidente norteamericano acusó al régimen iraní de múltiples acciones violentas: "Han destrozado barcos, han matado a mucha gente, no solo a estadounidenses, sino a muchísima gente. Ha sido terrible".
Negociaciones nucleares en punto muerto
El mandatario reconoció que los representantes de Teherán "quieren llegar a un acuerdo" sobre su programa atómico, pero insistió en que cualquier pacto debe ser "significativo" para satisfacer los intereses de Washington. Trump dejó claro que su gobierno persigue "cero enriquecimiento de uranio" por parte de la república islámica, rechazando cualquier porcentaje intermedio.
Pese a las duras declaraciones, el presidente estadounidense aseguró preferir solucionar la crisis por la vía pacífica, recordando los ataques previos sobre instalaciones nucleares iraníes de Fordó, Natanz e Isfahan ocurridos en junio pasado. Trump admitió que aún no ha tomado "una decisión final" sobre si autorizar o no un ataque militar contra Irán.
Despliegue militar y advertencias
La situación se ha vuelto particularmente tensa con la llegada este viernes del portaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de combate a la costa norte de Israel, uniéndose al enorme despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, considerado el mayor desde la guerra de 2003.
Paralelamente, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, envió un mensaje preocupante al personal de la legación diplomática, advirtiéndoles que si deseaban abandonar el país deberían "hacerlo HOY" ante la posibilidad de que se inicie un conflicto en la región.
Negociaciones continúan en medio de la tensión
Tras una reunión este jueves en Ginebra, Washington y Teherán acordaron un nuevo encuentro para el lunes en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Las posiciones permanecen distantes: Estados Unidos exige enriquecimiento cero de uranio y limitaciones en el alcance de misiles, mientras Irán solo acepta recortes en su programa nuclear a cambio del levantamiento completo de sanciones económicas.
Trump descartó temer que un posible ataque contra Irán pueda disparar el precio global del crudo, mostrando determinación frente a las consecuencias económicas potenciales. El presidente estadounidense mencionó cifras alarmantes, afirmando que "32.000 personas han muerto en los últimos dos o tres meses" en incidentes relacionados con las acciones iraníes.
El escenario internacional se mantiene en máxima alerta mientras la administración Trump evalúa sus opciones frente a lo que describe como una de las decisiones más complejas de su mandato, balanceando la presión diplomática con la amenaza militar en un contexto geopolítico extremadamente sensible.
