Propiedad Ciudadana: Los Bienes Públicos Pertenecen a Todos los Colombianos
Cuando se habla de que los gobiernos son propietarios de ciertos terrenos con acceso restringido para la ciudadanía, surge una pregunta fundamental: ¿a qué tanto tenemos acceso los ciudadanos a esos predios? Sabiendo que todos los ciudadanos de un país somos los verdaderos dueños del gobierno, por decirlo de otra manera, nosotros elegimos funcionarios para que administren esos bienes que son de todos.
La Naturaleza Inalienable de los Bienes Públicos
Sí, los bienes del Estado destinados al uso público, como calles, parques y playas, pertenecen y están al servicio de todos los ciudadanos, siendo inalienables e imprescriptibles. El Estado los administra, pero su propiedad y uso colectivo es de la nación, lo que obliga a todos a su cuidado y conservación.
Los bienes de uso público, también conocidos como nacionales, son aquellos cuyo dominio pertenece a la nación y su uso a todos los habitantes. Ejemplos claros incluyen:
- Puentes y vías públicas
- Parques y plazas municipales
- Ríos y cuerpos de agua
- El mar territorial y playas
Un Caso Concreto: El Acceso a Cristo Rey
Hago alusión a esto porque en estos días, durante una caminata por Cristo Rey que realizo con amigos desde hace más de veinte años, fuimos abordados por un guarda de seguridad que nos manifestó que no teníamos acceso a ese sitio. Esto me lleva a preguntar: ¿desde cuándo el parque de Cristo Rey no es público? ¿Acaso para acceder hay que entrar solo por una entrada específica y posiblemente pagar?
La cuestión fundamental es: ¿será que el manejo de estos espacios públicos se le puede entregar a una entidad privada, convirtiéndolo en un negocio rentable para ellos? Durante muchos años, los habitantes vecinos de ese monumento no solo hemos hecho presencia constante, sino que hemos contribuido activamente a:
- La reforestación del área
- La creación de cortafuegos para prevenir desastres
- La protección tanto de propiedades privadas como de la flora y fauna local
El Problema de la Continuidad en la Gestión Pública
¿Será que de un momento a otro no solo se nos restringe el acceso, sino que no se nos reconoce como protectores de ese cerro? Surge entonces otra pregunta: ¿existe la figura de veedores donde se entreguen carnets de identificación para que podamos seguir ejerciendo esa función de protección y cuidado?
Lo que observo es que cada administración de cuatro años llega inventando nuevas políticas sin darle continuidad a las cosas buenas que se llevan años haciendo. Este mismo patrón se repite con los ríos y humedales, donde hay una improvisación recurrente en cada nueva administración, especialmente si la nueva es de un color político diferente al anterior.
El Compromiso Ciudadano en un País Polarizado
Para mí es claro lo importante que es que los ciudadanos del común aportemos para el bien común y no esperemos que solo los gobernantes lo hagan, especialmente en un país tan polarizado como Colombia. La participación ciudadana activa se convierte en un antídoto contra la discontinuidad administrativa y la politización de los espacios públicos.
Yo, por mi parte, seguiré comprometido con las causas ambientales y sociales, intentando velar no solo por mi bienestar individual, sino por el de todos los que me rodean. Mi trabajo como fotógrafo profesional y mi participación en medios como el programa "OYE CALI" de la X Todelar me han dado plataformas para visibilizar estas preocupaciones.
Un Llamado a las Autoridades Ambientales
Mi respetuosa recomendación a los señores del Dagma y de la CVC es clara: por favor, denle continuidad a lo que ya se está haciendo bien. Que el parque de Cristo Rey sea de uso para todos, entendiendo que hay reglas de carga que el parque tiene y que hay que cumplir, pero sin perder de vista su carácter público y colectivo.
La gestión de los bienes públicos requiere un equilibrio entre regulación necesaria y acceso ciudadano, entre conservación y uso comunitario. Solo así podremos garantizar que estos espacios sigan cumpliendo su función social para las generaciones presentes y futuras.



