En un giro inesperado, la Alcaldía de Bello anunció oficialmente este miércoles 20 de mayo que no implementará los nuevos puntos de cámaras de fotodetección proyectados para el municipio. La decisión llega apenas ocho días después de que las autoridades viales informaran a los conductores sobre la expansión de este sistema tecnológico en el norte del Valle de Aburrá, medida que inicialmente buscaba reducir los índices de siniestralidad vial en sectores críticos.
Decisión tras escuchar a la ciudadanía
La alcaldesa de Bello, Lorena González Ospina, fue la encargada de dar a conocer la noticia. Argumentó que la determinación es resultado directo de escuchar el clamor de los ciudadanos y de rigurosos análisis internos desarrollados por su equipo de gobierno. Las solicitudes y quejas expresadas por transportadores y particulares en la última semana lograron frenar un proyecto que ya se encontraba en marcha.
“Hemos determinado que estas cámaras no se instalarán, y un sistema que ya estaba instalado, pero no funcionando, veremos la viabilidad para su desmonte”, enfatizó González. Con estas declaraciones, la administración municipal no solo congela la puesta en marcha de los nuevos dispositivos pedagógicos y sancionatorios, sino que abre la puerta para retirar la infraestructura técnica que ya se había desplegado físicamente en las vías en los últimos días.
Puntos afectados por la suspensión
Los nuevos sistemas de control técnico cuya operación quedó completamente cancelada estaban proyectados para ubicarse en tres corredores neurálgicos de la conectividad regional. El primero se localizaba en la Avenida Regional Oriental (sector conocido como La Seca) en el PR 01+575. Los otros puntos afectados son la Autopista Medellín-Bogotá, específicamente en el PR 03+500 en sentido sureste-noroeste, y la ruta departamental que conecta a Medellín con San Pedro de los Milagros, bajo la jurisdicción del corregimiento de San Félix, en el PR 09+865.
Revisión del límite de velocidad en la Avenida Regional
A la par del freno a las fotomultas, la alcaldesa se pronunció sobre otra gran inconformidad de los usuarios viales: la reciente reducción del límite de velocidad en la Avenida Regional. González Ospina aclaró que mantener dicha restricción está bajo revisión técnica profunda, toda vez que el cambio en la velocidad regulada no provino de una directriz local, sino de una imposición directa de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Frente a este polémico panorama, la Alcaldía local ya elevó una solicitud formal ante las instancias nacionales correspondientes. El principal argumento del gobierno bellanita radica en que la ANSV solo parametrizó y limitó el tramo vial correspondiente a la jurisdicción territorial de Bello y no a la autopista en su totalidad, lo que ha generado confusión, cuellos de botella y molestias generalizadas entre los miles de conductores que transitan diariamente entre el norte y el sur del área metropolitana.
Por ahora, los ciudadanos respiran aliviados al confirmarse que el bolsillo no se verá afectado por nuevas cámaras de fotodetección.



