Gasto en medicamentos triplica inflación y golpea bolsillo de hogares colombianos
Gasto en medicamentos triplica inflación en Colombia

El gasto de bolsillo en medicamentos en Colombia se ha disparado, triplicando la inflación y ejerciendo una presión significativa sobre el presupuesto de los hogares. Según el reporte Datascif 2026, presentado por la Asociación Colombiana de la Industria Farmacéutica (Ascif), el gasto directo de los hogares en medicamentos esenciales ha aumentado de manera notable, lo que configura un escenario crítico para el acceso a la salud y la sostenibilidad del sistema.

Aumento del gasto de bolsillo

Entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, el mercado farmacéutico colombiano creció un 10,07% en valores, pasando de 28,8 billones a 31,7 billones de pesos. Este incremento se dio a pesar de la percepción de una menor entrega de medicamentos. En términos de gasto directo por persona, el gasto de bolsillo en medicamentos pasó de 91.200 pesos en 2021 a 108.000 pesos en 2024, lo que representa un aumento del 18,4% en el periodo analizado.

Este incremento refleja una presión creciente sobre las finanzas de los hogares, especialmente en lo que respecta al acceso a tratamientos esenciales y de uso frecuente. Por ejemplo, los analgésicos registraron un crecimiento del 25%, mientras que los antidiabéticos orales reportaron incrementos superiores al 79%. Estos datos evidencian cambios en la demanda y en el perfil epidemiológico de la población, que impactan directamente los costos asumidos por los usuarios.

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Medicamentos con mayor incremento

El informe también destaca que el segmento de sueros orales, antidiarreicos y antiinflamatorios intestinales mostró el mayor dinamismo, con expansiones superiores al 545% en ventas. Este crecimiento fue impulsado por la incidencia de enfermedades gastrointestinales y el aumento del consumo. "Los colombianos destinan más recursos a medicamentos esenciales para el manejo del dolor, inflamación y patologías gastrointestinales y crónicas como la diabetes. Esto refleja la interacción entre la coyuntura y la presión", señala el informe.

Déficit comercial farmacéutico

En el frente externo, la balanza comercial farmacéutica registró en 2025 un déficit de 3.534 millones de dólares, confirmando la alta dependencia del país de medicamentos importados para cubrir la demanda interna. Esta situación expone a Colombia a riesgos asociados a crisis sanitarias y logísticas internacionales, comprometiendo la estabilidad del abastecimiento y la autonomía sanitaria nacional. Durante la pandemia de covid-19, esta dependencia se hizo más visible.

De acuerdo con los datos, durante 2025 Colombia importó 3.950 millones de dólares en medicamentos y exportó alrededor de 416 millones de dólares en el mismo periodo. No obstante, la industria farmacéutica nacional mantiene un papel relevante en el abastecimiento interno, aportando el 62% de las unidades del mercado, aunque su participación en valor se limita al 29%.

Según el Datascif, al analizar las ventas de medicamentos en Colombia según su origen de fabricación, se observa que a comienzos de la década cerca del 80% correspondía a producción nacional, pero esta participación ha disminuido progresivamente hasta situarse en alrededor del 62% en septiembre de 2025. Las ventas en unidades reflejan que el segmento institucional local vendió 197,1 millones de dólares hasta el noveno mes de 2025, mientras que el institucional importado alcanzó 147,3 millones de dólares. El comercial local vendió 399,4 millones de dólares y el comercial importado, 223,9 millones de dólares.

Llamado a la acción

Clara Rodríguez, directora ejecutiva de Ascif, aseguró que "Datascif busca convertir los datos en decisiones. Queremos mostrar con cifras cómo la industria nacional aporta al país, pero también alertar sobre los riesgos que hoy enfrenta el abastecimiento, acceso y autonomía sanitaria de Colombia". El gremio pone el foco en la necesidad de articular políticas que protejan tanto a los usuarios como a la industria nacional frente a un entorno de creciente presión financiera y operativa. La agenda incluye superar obstáculos regulatorios.

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Agilidad regulatoria

Uno de los retos a los que se enfrenta la industria tiene que ver con la regulación y la necesidad de fortalecer este segmento para el bien de la producción nacional de medicamentos. Según las estimaciones del informe, actualmente existen 12.800 trámites pendientes en el Invima. Los tiempos de evaluación son prolongados: por ejemplo, en la evaluación de registros de síntesis química, fabricación y venta, se requieren al menos 2,4 años sin evaluación farmacológica y 1,6 años con evaluación farmacológica. En modificaciones de calidad, los plazos son de 7 meses para riesgo menor, 11 meses para riesgo moderado y 16 meses para un cambio mayor.

"A pesar de las cifras actuales, que evidencian tiempos de respuesta aún desafiantes en algunos trámites regulatorios, Colombia avanza hacia una regulación más ágil, moderna y basada en el riesgo, con el propósito de fortalecer la competitividad farmacéutica y mejorar el acceso a los medicamentos. En ese contexto, el Invima y el Minsalud están liderando el Invima Ágil para optimizar la gestión de trámites", indican.

Empleo en el sector farmacéutico

El informe también destaca el impacto económico de la industria local, que genera 60.000 empleos directos, con más del 90% bajo contratos a término indefinido, y representa el 12,4% del PIB industrial del país. Más del 60% de estos empleos se concentran en Bogotá, mientras que Antioquia y Valle del Cauca reúnen cerca del 20%. Este fortalecimiento de la capacidad productiva nacional y la expansión de las fábricas posicionan a la industria farmacéutica como un actor estratégico para la estabilidad económica y sanitaria del país.