El más reciente Consejo de Ministros en Colombia dejó sobre la mesa un panorama contrastante del sistema de salud. Mientras el Gobierno defiende que ha realizado “la mayor inversión en salud en la historia del país”, también se expusieron graves hallazgos financieros en varias EPS, particularmente en la Nueva EPS, donde se evidenciaría un presunto ocultamiento de información contable durante varios años.
El ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, fue enfático en desmentir las versiones que hablan de un supuesto deterioro provocado por la actual administración. El jefe de cartera aseguró que, por el contrario, el Ejecutivo ha fortalecido el sistema mediante mayores recursos y ajustes estructurales que buscan mejorar la cobertura, especialmente en los sectores más vulnerables de la población.
Aumento histórico en la financiación del sistema de salud
Uno de los principales argumentos del Gobierno se centró en el incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), indicador clave para la financiación del sistema. Según lo expuesto en el Consejo de Ministros, en el régimen contributivo la UPC creció 17,25% por encima de la inflación, superando el aumento de 9,84% registrado en el gobierno anterior.
El mayor impulso, sin embargo, se habría producido en el régimen subsidiado. Este ajuste, de acuerdo con el ministro Jaramillo, representa un fortalecimiento directo de los recursos destinados a la población más vulnerable, lo que busca cerrar brechas históricas en el acceso a servicios de salud y garantizar mayor equidad en la atención.
Jaramillo insistió en que estas cifras contradicen la narrativa de un sistema debilitado y, por el contrario, evidencian un esfuerzo fiscal para sostener y mejorar la prestación de los servicios. En sus palabras, el Gobierno ha priorizado la salud como eje central de su política social, respaldando sus afirmaciones con los incrementos presupuestales ejecutados.
Hallazgos en la Nueva EPS y presunto ocultamiento financiero
Pese al énfasis en la inversión, el Consejo de Ministros también reveló preocupantes hallazgos derivados de la intervención a la Nueva EPS. De acuerdo con la información presentada, el Gobierno Petro detectó un presunto ocultamiento de estados financieros entre 2019 y 2023, lo que distorsionó la verdadera situación económica de la entidad durante ese periodo.
Mientras los reportes hablaban de déficits menores, la Contraloría General de la Nación identificó un faltante que creció de $6 billones a $9 billones, con estimaciones que incluso podrían llevarlo hasta los $10 billones. Estos resultados han derivado en investigaciones contra exdirectivos, quienes hoy enfrentan procesos por las inconsistencias detectadas.
El caso pone en evidencia las fallas en los mecanismos de control y supervisión del sistema, así como también reabre el debate sobre la sostenibilidad financiera de las EPS. La magnitud del hueco fiscal revelado plantea interrogantes sobre la transparencia en la gestión de los recursos y el impacto que estas prácticas pudieron tener en la prestación del servicio.
Crisis estructural del sistema y advertencias desde 2013
El ministro Jaramillo también sostuvo que los problemas financieros de las EPS no son recientes. Recordó que desde 2013 existían advertencias sobre la fragilidad del sistema y el riesgo de quiebra de varias entidades. Según el informe presentado, algunas EPS no cumplen actualmente con el capital mínimo exigido ni con las reservas técnicas requeridas.
En varios casos, el déficit acumulado supera los $3,7 billones, lo que refleja un deterioro progresivo en las finanzas del sector. Con la presentación de estos datos, desde el Gobierno buscan justificar la necesidad de intervenir y reformar el sistema de salud.



