Recursos para Presupuestos Máximos de salud podrían agotarse en marzo de 2026
Presupuestos Máximos de salud en riesgo de agotarse en marzo

Presupuestos Máximos de salud enfrentan crisis de financiación en 2026

Los recursos disponibles para cubrir los Presupuestos Máximos (PM) en el sistema de salud colombiano podrían agotarse completamente durante el mes de marzo de 2026, según revela un análisis detallado de la desagregación presupuestal de la vigencia actual. Esta situación pone en grave riesgo la financiación de medicamentos y tecnologías en salud que no están incluidos en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), generando una incertidumbre adicional en un sector sanitario que ya atraviesa una profunda crisis financiera.

La realidad detrás de los 2,87 billones de pesos anunciados

Aunque la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) anunció una apropiación de 2,87 billones de pesos para financiar los Presupuestos Máximos en 2026, el análisis de la Resolución 185905 del 31 de diciembre de 2025 muestra una realidad preocupante. De ese monto total, aproximadamente 1,85 billones de pesos están destinados exclusivamente a reconocer ajustes y saldar obligaciones acumuladas de vigencias anteriores, tanto del régimen contributivo como del subsidiado.

Esto significa que solo quedan disponibles alrededor de 1,02 billones de pesos para cubrir efectivamente los servicios y tecnologías financiados con Presupuestos Máximos durante la vigencia 2026. Esta cantidad se distribuye en 707.960 millones de pesos para el régimen contributivo y 312.043 millones para el régimen subsidiado, representando menos de la mitad del presupuesto inicialmente aprobado para este año.

Un presupuesto que alcanza apenas para dos meses y medio

El problema central radica en que este billón de pesos disponible resulta completamente insuficiente frente a las necesidades proyectadas del sistema de salud. Según datos del Ministerio de Salud, el gasto anual promedio en Presupuestos Máximos oscila entre los 4 y 5 billones de pesos, lo que significa que los recursos actualmente disponibles alcanzarían para cubrir apenas dos meses y medio de servicios esenciales.

En términos prácticos de calendario, esto ubica al sistema de salud colombiano a solo un par de semanas de que se agote completamente la disponibilidad presupuestal para pagar estos servicios durante el año 2026. La situación se agrava considerando que los Presupuestos Máximos financian componentes críticos de la atención sanitaria que no están cubiertos por el Plan de Beneficios en Salud regular.

¿Qué servicios están en riesgo inmediato?

Los Presupuestos Máximos actúan como un salvavidas financiero para el sistema de salud colombiano, garantizando la cobertura de:

  • Medicamentos de última generación para enfermedades complejas
  • Tratamientos especializados para enfermedades huérfanas
  • Nutrición especializada para pacientes con condiciones específicas
  • Vacunas esenciales que forman parte de la estrategia nacional de inmunización
  • Medicamentos para el manejo del dolor crónico

Los datos del Mipres del Ministerio de Salud revelan que en 2025, solo los diez medicamentos más prescritos por fuera de la UPC concentraron el 58% del total de medicamentos no UPC financiados con este mecanismo. La lista la encabezan la liraglutida y el orlistat, dos fármacos comúnmente asociados con tratamientos para obesidad y control de peso, que en conjunto representaron cerca del 29% de los medicamentos no UPC prescritos el año pasado.

El patrón recurrente de las adiciones presupuestales

Desde el punto de vista de la planeación financiera, la situación actual evidencia un problema estructural recurrente en el sistema de salud colombiano. Durante el actual gobierno, se han realizado en promedio alrededor de cinco adiciones presupuestales cada año para completar la financiación total de los Presupuestos Máximos.

Aunque este mecanismo ha permitido cerrar las vigencias anteriores sin limitaciones formales de ejecución, también ha generado:

  1. Incertidumbre permanente entre todos los actores del sistema de salud
  2. Dificultades significativas de planeación financiera para EPS, prestadores y proveedores
  3. Deterioro progresivo de la confianza en la sostenibilidad del esquema de financiación
  4. Retrasos potenciales en el pago de medicamentos y tratamientos esenciales

La Adres ha sostenido en comunicados oficiales que los Presupuestos Máximos "siempre se asignan en enero con una partida inicial" y que, a partir del segundo mes, se realizan adiciones presupuestales progresivas hasta cubrir la necesidad anual. La entidad asegura que este procedimiento es conocido por los actores del sistema y que en los últimos tres años no ha habido limitación presupuestal para la ejecución de estos recursos.

El riesgo inmediato para pacientes y proveedores

El detalle más preocupante de la apropiación para 2026 revela que la mayor parte de los recursos anunciados como disponibles corresponden en realidad a deudas acumuladas del pasado. Mientras se espera que a lo largo del año se realicen nuevas adiciones presupuestales para cubrir la totalidad de los Presupuestos Máximos, el sistema enfrenta el riesgo inmediato de quedarse sin recursos para pagar, en cuestión de semanas, medicamentos y servicios esenciales que no están cubiertos por la UPC.

Esta situación afectaría directamente a pacientes que dependen de tratamientos para obesidad, vacunación preventiva y manejo del dolor crónico, entre otras condiciones de salud que requieren medicamentos y tecnologías de alto costo. La crisis financiera podría traducirse en retrasos en la entrega de medicamentos, interrupciones en tratamientos continuos y mayores barreras de acceso a servicios de salud esenciales para la población colombiana.