Sospechas de información privilegiada en apuestas sobre ataque a Irán: ganaron millones
Un día antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran el ataque militar contra Irán el sábado 28 de febrero, se registró un fenómeno extraordinario en una de las principales plataformas de apuestas sobre eventos globales. En Polymarket, un mercado digital donde los usuarios pueden apostar sobre resultados futuros, se produjo un inusual aluvión de apuestas anticipando exactamente ese desenlace.
Patrones sospechosos en las apuestas
Según un análisis de datos realizado por The New York Times, durante la jornada del viernes más de 150 cuentas colocaron cientos de apuestas de al menos 1.000 dólares prediciendo que EE.UU. atacaría a Irán antes del sábado. En total, cerca de 855.000 dólares fueron apostados en las horas previas a la ofensiva, un volumen altamente inusual para este tipo de contratos.
El profesor Eric Zitzewitz de Dartmouth, quien ha estudiado estos mercados, comentó al Times que el patrón "hace pensar que alguien sabía algo sobre el momento exacto". Aunque durante meses se habían negociado contratos similares en la plataforma (más de 529 millones de dólares desde finales del año pasado), rara vez alguien apostaba cantidades significativas a que un ataque ocurriría al día siguiente.
Ganancias extraordinarias tras el ataque
Cuando la ofensiva efectivamente se produjo, quienes habían apostado "sí" obtuvieron ganancias extraordinarias:
- Al menos 16 cuentas ganaron más de 100.000 dólares cada una
- Otras 109 obtuvieron beneficios superiores a los 10.000 dólares
- Una sola billetera digital que invirtió más de 60.000 dólares terminó por embolsarse cerca de medio millón
La propia compañía detectó al menos seis cuentas nuevas que apostaron en conjunto 1,2 millones de dólares específicamente a que el ataque ocurriría ese mismo fin de semana. Según Nicolás Vaiman, director ejecutivo de la firma de análisis blockchain Bubblemaps, rastrear quién está detrás de esas billeteras es "casi imposible" debido al anonimato que proporciona la tecnología.
Debate en Washington sobre regulación
El episodio ha reavivado un debate creciente en Washington sobre los riesgos de estos mercados. Varios legisladores demócratas han comenzado a pedir explicaciones e incluso a exigir nuevas restricciones. El senador Chris Murphy, de Connecticut, uno de los críticos más duros de estas plataformas, dijo que la situación podría ser incluso más grave que el tradicional "insider trading".
Murphy anunció que planea presentar legislación para prohibir apuestas sobre conflictos armados, al considerar que pueden incentivar el uso indebido de información clasificada. "Es una locura que esto sea legal", escribió el senador en redes sociales, sugiriendo que personas cercanas a los círculos de poder podrían estar lucrándose con decisiones de guerra.
Precedentes preocupantes
No es la primera vez que las apuestas sobre conflictos militares suscitan sospechas:
- A comienzos de este año, autoridades israelíes arrestaron a varias personas acusadas de utilizar información obtenida en el ejército para apostar sobre operaciones militares
- En enero, horas antes de que fuerzas estadounidenses capturaran al líder venezolano Nicolás Maduro, un usuario de Polymarket colocó una apuesta de 32.000 dólares a que el mandatario sería depuesto, generándole más de 400.000 dólares en ganancia
Estos episodios han alimentado el temor de que los mercados de predicción puedan convertirse en una especie de "bolsa de apuestas sobre guerras", donde quienes tengan acceso a información sensible —funcionarios, contratistas o militares— puedan lucrarse anticipando decisiones estratégicas.
Vacío regulatorio y defensas del sistema
En EE.UU., la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) prohíbe que las plataformas reguladas ofrezcan contratos vinculados a conflictos armados. Pero Polymarket opera principalmente fuera del país y restringe formalmente el acceso a usuarios estadounidenses, lo que deja un amplio vacío regulatorio.
Sus defensores argumentan que estos mercados pueden ser útiles porque agregan información dispersa y generan pronósticos colectivos más precisos sobre eventos globales. Para los críticos, en cambio, el problema es precisamente ese: que decisiones tan graves como el inicio de un conflicto armado puedan convertirse en una oportunidad de especulación financiera.
Por ahora no existe evidencia pública de que funcionarios estadounidenses o israelíes hayan participado en las apuestas previas al ataque contra Irán. Pero el patrón de transacciones ha sido lo suficientemente llamativo como para que algunos legisladores del Congreso ya estén presionando para investigar el fenómeno y establecer nuevas reglas.
A medida que estos mercados crecen, moviendo cientos de millones de dólares en torno a elecciones, crisis políticas o conflictos militares, la línea entre pronóstico, especulación e información privilegiada se vuelve cada vez más difícil de trazar.
