Deuda de gobiernos desarrollados alcanzará 85% del PIB en 2026 según informe de la Ocde
Deuda de países desarrollados llegará a 85% del PIB en 2026

Deuda global alcanza niveles récord y seguirá creciendo en 2026

El panorama económico mundial enfrenta una creciente sombra: el peso desbordado de la deuda pública y privada. Aunque los mercados financieros aparentan estabilidad con volatilidad limitada y continuas compras de bonos, la realidad subyacente revela cifras alarmantes. Según el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), la deuda de los gobiernos centrales de países desarrollados alcanzará el 85% del Producto Interno Bruto (PIB) durante el presente año 2026.

Un salto histórico en el endeudamiento global

Para comprender la magnitud de esta cifra, debemos recordar que el PIB representa el valor total de bienes y servicios producidos por un país anualmente. Cuando la deuda equivale al 85% del PIB, significa que por cada US$100 generados por la economía en doce meses, el gobierno debe US$85. Esta proporción marca un aumento dramático de 39 puntos porcentuales respecto a los niveles previos a la crisis financiera global de 2008.

El fenómeno no se limita a las economías desarrolladas. A escala mundial, gobiernos y empresas tomaron prestados US$27 billones en 2025, cifra que ascenderá a US$29 billones en 2026. Este incremento de US$4 billones respecto a 2024 representa un aumento del 17% y duplica el volumen de endeudamiento registrado hace apenas una década.

El mercado de bonos y su expansión acelerada

El mercado mundial de bonos, donde se emite la deuda, alcanza actualmente los US$109 billones, equivalente al 93% del PIB mundial. En 2015, esta proporción era del 81%, evidenciando cómo la economía global se ha vuelto más dependiente del crédito en apenas una década.

"Dentro de los países de la Ocde, los que tienen mayor deuda como proporción del PIB serían Japón, en segundo lugar Grecia, en tercer lugar Italia, en cuarto lugar Estados Unidos, y en quarto lugar Francia", explicó Andrés Langebaek, director de Estudios Económicos de Grupo Bolívar.

El costo creciente del financiamiento

El desafío no radica únicamente en el tamaño de la deuda, sino en su costo creciente. Desde 2022, el mundo experimenta un ciclo de alzas en tasas de interés que encarece los préstamos. En 2025, aunque las tasas de corto plazo se estabilizaron en varios países desarrollados, los rendimientos de bonos a 30 años continuaron aumentando hasta alcanzar una mediana del 4,1%.

Las consecuencias se reflejan directamente en los presupuestos públicos. Los pagos de intereses representan en promedio 3,3% del PIB en el conjunto de la Ocde, cerca del máximo de la última década. Para algunas naciones, este gasto en intereses ya compite con rubros esenciales como educación o defensa.

Refinanciación: el círculo vicioso del endeudamiento

Uno de los datos más preocupantes revela que 78% de los préstamos que tomarán los gobiernos de la Ocde en 2026 se destinarán a refinanciar deuda existente. Esto significa pedir dinero nuevo para pagar obligaciones antiguas que vencen, creando un círculo vicioso de endeudamiento.

En 2025, las necesidades de refinanciación alcanzaron US$13,5 billones, equivalentes al 80% del total emitido. Frente al encarecimiento de préstamos a largo plazo, muchos gobiernos han optado por emitir deuda con vencimientos más cortos para reducir costos inmediatos de intereses.

Economías emergentes y sector privado

En las economías emergentes y en desarrollo, la emisión de bonos soberanos alcanzó US$3,4 billones en 2025, un 21% más que el año anterior. El total pendiente llegó a US$12,1 billones, equivalente al 30% del PIB, el nivel más alto desde antes de 2007.

El sector privado tampoco escapa a esta tendencia. El endeudamiento corporativo alcanzó un récord de US$13,7 billones en 2025, sumando bonos y préstamos sindicados. La deuda total pendiente del sector privado llegó a US$59,5 billones.

La inteligencia artificial como motor de deuda corporativa

Un factor decisivo en el crecimiento del endeudamiento corporativo es la expansión de la inteligencia artificial. Tradicionalmente, el sector tecnológico dependía menos de financiamiento externo, pero en 2025, nueve empresas tecnológicas conocidas como "hiperescaladores" captaron US$122.000 millones en bonos, casi la mitad de la emisión tecnológica global.

Estas empresas proyectan invertir US$4,1 billones entre 2026 y 2030, cifra que representa un 35% más que el gasto total de capital de todas las empresas no financieras estadounidenses en 2025.

El informe de la Ocde concluye que, aunque el crecimiento económico permitió mantener estable la relación deuda-PIB en 83% entre 2024 y 2025, este año escalará al 85%, dejándola a solo cuatro puntos porcentuales del pico alcanzado en 2020 durante la pandemia. La proyección indica que los mayores pagos de intereses incrementarán la relación deuda-PIB en 2,5 puntos porcentuales en 2026, mientras que la inflación solo la reducirá en 2,4 puntos, haciendo que el peso del encarecimiento financiero supere el alivio generado por el crecimiento económico.