El asesinato a tiros del fiscal antimafia de Paraguay Marcelo Pecci, a manos de sicarios en Colombia, cumple este domingo cuatro años con muchas dudas aún sin resolver y con un país conmovido por este hecho. Pecci fue asesinado el 10 de mayo de 2022 delante de su esposa, la periodista paraguaya Claudia Aguilera, en una playa de la isla de Barú, en Cartagena, donde la pareja festejaba su luna de miel.
Repercusiones internacionales y avances judiciales
Las repercusiones del crimen no solo alcanzan a Colombia y Paraguay, sino también a Venezuela y El Salvador, donde se practicaron detenciones por el asesinato. La Justicia colombiana ha condenado a siete personas como parte de la causa en ese país, pero a 48 meses del crimen aún no se conocen a los autores intelectuales, un hecho por el que surgen cuestionamientos a la Fiscalía paraguaya.
Fiscal general reconoce dificultades
“La autoría intelectual siempre fue un tema difícil”, dijo el fiscal general del Estado paraguayo, Emiliano Rolón, ante las denuncias de demora en las investigaciones. Rolón y una veintena de fiscales rindieron esta jornada un homenaje póstumo a Pecci con una ofrenda floral en su busto frente a la sede principal del Ministerio Público en Asunción. “Nos hace sentir una añoranza y sentimos que hasta ahora no logramos concretar lo más anhelado de la institución: la identificación de los autores intelectuales”, agregó.
Madre del fiscal lo califica como héroe
En el acto también estuvo presente la madre de Pecci, Maricel Albertini, quien calificó al asesinado fiscal como un “héroe”. “Era un héroe, ojalá la gente siga su norte. Era una persona íntegra, capaz, honesta, un ejemplo para la juventud y los próximos fiscales”, dijo Albertini, al tiempo que señaló que no tiene “problemas” con la gestión de la Fiscalía paraguaya. “Siempre me informaron de los avances”, agregó, antes de afirmar que se siente acompañada por el Estado paraguayo.
Viuda exige compromiso y justicia
Pero al acto no acudió la viuda de Pecci, quien hace dos semanas urgió a esclarecer el caso y, esta jornada, pidió a las autoridades paraguayas mayor “compromiso”. “No quiero pelearme con nadie, yo particularmente quiero paz, verdad y justicia. No quiero confrontar con nadie, quiero compromiso”, dijo la comunicadora durante su jornada laboral en la Radio Ñanduti, sin aclarar si fue invitada al acto de homenaje en la Fiscalía.
El asesinato como “mensaje” y vínculos con el narco
En marzo pasado, el ministro de Interior de Paraguay, Enrique Riera, afirmó tener la “convicción particular” de que el narco uruguayo Sebastián Marset, capturado en Bolivia y extraditado a Estados Unidos ese mismo mes, está “metido” en el asesinato de Pecci, aunque sin ofrecer pruebas. Riera señaló que Pecci, de quien afirmó fue un hombre “valiente y casi temerario”, lideraba el equipo que investigaba a Marset y otros narcotraficantes en el marco de la megacausa antidrogas ‘Operación a Ultranza Py’, la mayor en la historia del país. En este sentido, indicó que el asesinato del fiscal trató de enviar “un mensaje” a los demás funcionarios que tomaban parte de este procedimiento, que, según dijo en marzo, continúa abierto.



