Iván Cepeda Castro, candidato presidencial, volvió a estar en el centro de la polémica después de que se difundiera un video en el que varias personas le reclaman públicamente por las cifras de menores víctimas del conflicto armado atribuidas a las Farc.
El momento del abucheo
En las imágenes, que circularon ampliamente en redes sociales, se escucha a varias personas gritarle: “18.000 niños asesinados por sus amigos, asesinados por las Farc”. Mientras se oían los reclamos, el candidato respondió brevemente con expresiones como “hablamos”, “gracias” y “bájenle”, antes de entrar al lugar al que se dirigía.
El episodio causó múltiples reacciones políticas y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre las víctimas del conflicto armado y el reclutamiento de menores en Colombia.
Reacción de Vicky Dávila
Una de las personas que reaccionó públicamente al video fue Vicky Dávila, quien compartió las imágenes en sus redes sociales y lanzó fuertes críticas contra Iván Cepeda. “Este es el verdadero Iván Cepeda, no le importan los 18.677 niños y niñas reclutados por las Farc”, escribió Dávila. También aseguró que los menores fueron “asesinados, violados, desaparecidos y convertidos en máquinas de guerra”, en referencia a las denuncias históricas sobre reclutamiento forzado por parte de la antigua guerrilla. Además, cuestionó la reacción del candidato durante el momento de tensión y mencionó que el senador tenía una “risita socarrona”.
Contexto de la controversia
El reclutamiento de menores por parte de las Farc ha sido un tema sensible en Colombia. Según diversas fuentes, miles de niños fueron utilizados como combatientes, informantes o en labores logísticas durante el conflicto armado. Cepeda, quien ha sido defensor de los derechos humanos y ha trabajado con víctimas, ha enfrentado críticas por su cercanía a sectores de izquierda y su postura frente al proceso de paz.
Este incidente ocurre en medio de la campaña presidencial de 2026, donde Cepeda busca llegar a la Casa de Nariño. Las críticas de Dávila y el video viral podrían afectar su imagen entre los votantes que priorizan la memoria histórica y la justicia para las víctimas.



