Doble homicidio de hermanas adolescentes en Malambo mantiene en vilo a las autoridades
Las autoridades judiciales mantienen múltiples líneas de investigación activas para esclarecer la desaparición y posterior asesinato de dos hermanas adolescentes en el municipio de Malambo, departamento del Atlántico. Las víctimas, de 14 y 17 años de edad, habían sido reportadas como desaparecidas desde el Martes de Carnaval, cuando salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita, ubicado en el área metropolitana de Barranquilla.
Hallazgo de los cuerpos en zona rural
El caso tomó un giro dramático el sábado 28 de febrero, cuando unidades especializadas de la Policía Nacional junto con peritos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación localizaron los cuerpos sin vida en una zona enmontada del sector Maranatha, en jurisdicción del municipio de Malambo. Las diligencias de inspección técnica y levantamiento de cadáveres se ejecutaron inmediatamente después de que las autoridades recibieran alertas sobre la presencia de los restos en ese lugar apartado.
Hipótesis principal: fiesta con vínculos criminales
Una de las hipótesis que actualmente es materia de verificación exhaustiva fue revelada por una fuente judicial confidencial al periódico El Heraldo. Según esta versión investigativa, las menores de edad habrían asistido durante la noche del Martes de Carnaval a una vivienda particular en Malambo donde se desarrollaba una celebración o fiesta. En dicho lugar, presuntamente se encontraban presentes integrantes de la estructura criminal conocida regionalmente como 'Los Costeños'.
De acuerdo con la información recopilada por el medio regional, los jóvenes que acompañaban a las hermanas adolescentes —quienes tendrían cierta afinidad o conexión con miembros de esa organización delictiva— habrían sostenido una discusión acalorada con otro asistente al evento social. Durante el transcurso de ese altercado, una de las adolescentes habría sido señalada públicamente de supuestamente colaborar o mantener vínculos con un grupo delincuencial distinto y rival.
Esta información específica no ha recibido confirmación oficial por parte de las autoridades competentes y actualmente forma parte de las indagaciones preliminares que adelantan los organismos de investigación. La misma fuente judicial indicó que las jóvenes habrían sido privadas de la vida entre la noche del martes y las primeras horas de la madrugada del Miércoles de Ceniza, posiblemente en momentos diferentes y separados.
Extorsión previa al hallazgo
Esa circunstancia temporal explicaría, según la hipótesis investigativa, que varios días después de los hechos solo se enviaran a la familia imágenes exclusivas de la menor de 14 años, como parte de un intento de presión económica y extorsión contra sus seres queridos. Posteriormente a los crímenes, los responsables habrían trasladado los cuerpos hasta el sector rural donde finalmente fueron descubiertos por las autoridades.
La madre de las adolescentes, identificada como María Noriega, acompañada por otra de sus hijas, realizó personalmente la diligencia oficial de reconocimiento de los restos, procedimiento que se llevó a cabo mediante la identificación positiva de tatuajes distintivos en los cuerpos.
Llamadas extorsivas y amenazas
En los días inmediatamente posteriores a la desaparición, la familia afectada acudió formalmente al Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Metropolitana de Barranquilla, luego de recibir múltiples llamadas telefónicas en las que voces desconocidas exigían el pago de cinco millones de pesos por cada joven como condición para su liberación.
Según la denuncia presentada oficialmente, los remitentes de estas comunicaciones enviaron material audiovisual intimidatorio, incluyendo fotografías y videos amenazantes. Entre este material se encontraba una grabación en la que claramente se observaba a la hermana menor bajo amenaza directa con un arma de fuego, situación que generó máxima alerta entre las autoridades.
Este elemento probatorio inicial dio pie para que el caso se investigara originalmente como un posible secuestro extorsivo. Sin embargo, con el posterior hallazgo de los cuerpos sin vida, las autoridades ampliaron considerablemente el espectro de hipótesis y continúan recopilando pruebas forenses y testimoniales para establecer con precisión la secuencia cronológica de los hechos.
Últimos momentos conocidos
Wendy Hernández Noriega, hermana mayor de las víctimas fatales, declaró exclusivamente a El Heraldo que ambas adolescentes fueron vistas con vida por última vez cuando salieron de su residencia familiar, momentos antes de la medianoche del Martes de Carnaval. Según su testimonio, las jóvenes se encontraban en compañía de sus respectivos novios, con destino confirmado a una reunión social programada en el municipio de Malambo. Desde ese instante preciso, afirmó la familiar, no volvieron a establecer comunicación alguna con ellas.
Familiares directos han solicitado formalmente a las autoridades que se investigue exhaustivamente el paradero actual de los jóvenes que acompañaron a las hermanas esa noche fatal, pues aseguran categóricamente que no han vuelto a proporcionar explicaciones coherentes sobre lo ocurrido ni se conoce públicamente su ubicación actual.
Investigación en curso
Actualmente, el proceso judicial se mantiene en etapa activa de recolección de evidencias físicas y análisis técnico especializado. Las autoridades competentes no han emitido hasta el momento un pronunciamiento concluyente sobre las circunstancias específicas en que se produjo la muerte de las adolescentes ni sobre posibles responsables directos o intelectuales.
El caso permanece bajo investigación prioritaria mientras se contrastan meticulosamente testimonios clave, registros detallados de comunicaciones telefónicas y demás elementos materiales probatorios recopilados, con el objetivo fundamental de determinar con exactitud qué ocurrió desde la salida de las jóvenes de su vivienda familiar hasta su trágico hallazgo días después en zona rural de Malambo.
