En menos de 12 horas, una escalada de violencia golpeó dos veces al departamento del Valle del Cauca. La noche de este viernes 24 de abril, un microbús acondicionado con tres cilindros bomba estalló en las inmediaciones del Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, en el municipio de Palmira. El ataque directo contra la guarnición militar desató el caos entre los habitantes del barrio Las Flores y el sector conocido como Buldozer, a pocos metros del CAI local.
Hasta el momento se conoce que la detonación consecutiva de los artefactos dejó el automotor completamente incinerado sobre la vía pública. De acuerdo con testimonios de vecinos recogidos por el diario El País, los residentes percibieron hasta tres explosiones sucesivas que hicieron vibrar las estructuras de las casas. La verificación inicial de la Policía reportó que la emergencia dejó graves daños materiales y, al parecer, sin reporte oficial de heridos. Sin embargo, versiones preliminares de la comunidad advierten sobre una posible víctima fatal, información que se mantiene bajo inspección de los organismos de socorro que acordonaron la zona para descartar la presencia de más explosivos, por lo que no se ha confirmado hasta la publicación de esta nota.
Un viernes marcado por los ataques desde Cali
La ofensiva nocturna en Palmira agravó una crisis de orden público que inició temprano. En la mañana de este mismo viernes, la zozobra se apoderó del sur de Cali cuando un bus cargado de explosivos detonó frente al Cantón Militar Pichincha. Este ataque contra la sede de la Tercera Brigada del Ejército se ejecutó luego de estacionar estratégicamente el vehículo en el perímetro de seguridad de la base.
La fuerte onda expansiva arrasó con ventanales y fachadas de viviendas en los barrios residenciales vecinos, lo que obligó a una intervención inmediata de la Policía Metropolitana y los Bomberos.
La ejecución de dos atentados utilizando vehículos cargados de cilindros en una sola jornada evidencia una táctica que impacta directamente a la población civil ajena al conflicto. A esta hora, las autoridades mantienen operativos de control y patrullajes preventivos en ambas ciudades para contener nuevos riesgos de seguridad.



