Vínculos entre Epstein y Rusia: intentos con Putin, viajes y contactos con oligarcas
Epstein y Rusia: intentos con Putin, viajes y contactos con oligarcas

La vertiente rusa del caso Epstein: intentos con Putin, viajes y contactos con oligarcas

Los documentos judiciales estadounidenses publicados recientemente en el caso Jeffrey Epstein han revelado una compleja red de conexiones entre el delincuente sexual fallecido y Rusia, mostrando viajes, intercambios de favores y múltiples intentos de acercamiento al poder ruso.

Los intentos fallidos de Epstein por reunirse con Vladimir Putin

Entre los cientos de miles de documentos revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los correos electrónicos mencionan al presidente ruso Vladimir Putin aproximadamente mil veces. La evidencia muestra que Epstein intentó organizar encuentros con el mandatario ruso en múltiples ocasiones durante la década de 2010.

"Intentemos organizar una reunión con Putin", escribió Epstein en enero de 2014 en un correo dirigido al ex primer ministro noruego Thorbjørn Jagland. El financiero reiteró esta solicitud en 2015 y 2018, sugiriendo incluso utilizar como intermediario a Serguéi Lavrov, jefe de la diplomacia rusa, ofreciendo a cambio proporcionar "información" valiosa.

Aunque estos documentos evidencian los persistentes esfuerzos de Epstein por acercarse al poder ruso, no permiten confirmar si alguna de estas reuniones llegó a materializarse. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó categóricamente en febrero que se hubieran recibido propuestas para un encuentro entre Putin y Epstein, rechazando además cualquier posible conexión con los servicios secretos rusos.

Viajes frecuentes a Moscú y contactos con mujeres rusas

Los documentos contienen numerosas referencias a "chicas rusas" y evidencian que Epstein realizó varios viajes a Rusia, particularmente durante los años 2010. Entre las pruebas se encuentra un visado ruso concedido en 2018, fotografías sin fecha del delincuente frente a un hotel en el centro de Moscú, y otra imagen de su expareja Ghislaine Maxwell posando entre dos soldados rusos.

Las reservas de billetes de avión a nombre de Epstein y de mujeres, algunas identificadas como rusas, muestran un patrón de movimientos entre ambos países. Los correos electrónicos sugieren que Epstein y sus intermediarios se aprovecharon del deseo de algunas jóvenes rusas de abandonar su país, así como de sus dificultades para encontrar alojamiento una vez llegadas a Estados Unidos.

Aliados rusos vinculados a la inteligencia y oligarcas

Epstein, quien fue hallado muerto en su celda en 2019, buscaba llevar a Rusia a figuras del sector tecnológico y políticos estadounidenses para aumentar su influencia. Entre sus interlocutores rusos más destacados figura Serguéi Beliakov, ex viceministro de Economía y graduado en la academia del FSB, los servicios secretos rusos.

Beliakov, destituido en 2014 por criticar públicamente al gobierno, mantuvo correspondencia con Epstein en 2014 y 2015, solicitando su ayuda para atraer personalidades de primer nivel a foros empresariales en Rusia. También le pidió asesoramiento para eludir las sanciones occidentales impuestas tras la anexión de Crimea.

Otros interc muestran contactos regulares entre Epstein y Vitali Churkin, antiguo representante de Rusia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, fallecido en 2017. En agosto de 2016, Churkin fue invitado a un almuerzo organizado por Epstein que incluyó al ex primer ministro israelí Ehud Barak y a Tom Barrack, actual embajador de Estados Unidos en Turquía.

Ni Beliakov —actual presidente de la asociación rusa de fondos de pensiones no estatales— ni el hijo de Churkin —quien aparentemente recibió ayuda de Epstein para obtener prácticas en 2016— respondieron a las solicitudes de comentarios de la AFP.

Estos documentos revelan una dimensión internacional del caso Epstein que trasciende las fronteras estadounidenses, mostrando conexiones con el poder ruso que continúan siendo investigadas por autoridades de varios países.