El norte del Valle del Cauca enfrenta un grave riesgo de quedarse sin atención de especialistas en el Hospital Departamental San Antonio de Roldanillo, debido a la crisis financiera que azota al sistema de salud colombiano. Este centro asistencial, que actualmente brinda servicios a unas 25.000 personas, acumula deudas superiores a los 20 mil millones de pesos por parte de las EPS Coosalud y Nueva EPS, situación que se torna cada vez más insostenible.
Decisión drástica ante la falta de pagos
Ante esta crítica situación, el centro Asís ha tomado la determinación de suspender, a partir de este viernes, los servicios con especialistas hasta obtener una respuesta o el giro de los recursos por parte de estas entidades. Mauricio Saldarriaga, gerente del hospital, explicó: “Vamos a suspender servicios por evento y ambulatorios, sin afectar el servicio de urgencias, porque cada atención requiere insumos de laboratorio, diagnóstico y contratación de personal, y no tenemos recursos para seguir atendiendo a la población. Servicios como cirugía general, ginecobstetricia, pediatría, traumatología y urología, cuando no son una urgencia, dejarán de prestarse a partir del primero de mayo”.
Deudas millonarias y riesgo de cierre de EPS
Tanto la Nueva EPS como Coosalud le adeudan al hospital aproximadamente 10 mil millones de pesos cada una. El caso que más preocupa es el de Coosalud, debido a la intención del Gobierno Nacional de suspender su licencia de funcionamiento. Saldarriaga agregó: “Nunca ha sido nuestro interés afectar la prestación de servicios ni a los usuarios, pero la incertidumbre jurídica sobre la parte financiera es muy difícil. En este momento, 10 mil millones de pesos se quedarían en servicios prestados, donde el hospital tuvo que pagar sangre, oxígeno, gasolina y salarios médicos, sin posibilidad de recuperar ese dinero para asumir compromisos con proveedores”.
Impacto regional
La suspensión de estos servicios no solo afecta a Roldanillo, sino también a los municipios de Bolívar, La Unión, Versalles, El Dovio, La Victoria y algunos pacientes de Zarzal. La comunidad espera una pronta solución para evitar una crisis sanitaria mayor en la región.



