Operativo con drones desmantela red internacional de peleas clandestinas de perros en La Calera
Red internacional de peleas de perros desmantelada en La Calera

Operativo contrarreloj con drones desmantela red internacional de peleas clandestinas de perros

En una operación que combinó inteligencia policial y tecnología de punta, las autoridades colombianas lograron desarticular una sofisticada red criminal dedicada a organizar peleas clandestinas de perros hasta la muerte. El operativo, ejecutado en la madrugada del sábado 14 de marzo en la vereda Aurora Alta de La Calera, Cundinamarca, permitió la captura de trece personas y el rescate de numerosos animales que sufrían graves lesiones.

La pista anónima que activó la investigación

Todo comenzó cuando la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) recibió información confidencial entre el 11 y 12 de marzo sobre la organización de una convención internacional de peleas de perros en Bogotá. Aunque inicialmente carecía de detalles específicos sobre la ubicación exacta, la Fiscalía General de la Nación decidió abrir una noticia criminal y ordenar actos urgentes de policía judicial.

"Aunque existían dudas sobre la veracidad de la información, priorizamos salvar vidas animales", explicó una fuente cercana a la investigación. Las primeras verificaciones llevaron a un hallazgo crucial en el aeropuerto: la llegada de perros con características típicas de combate provenientes del exterior, lo que confirmó que el evento ilegal efectivamente se estaba preparando.

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La compleja logística de los organizadores

Los criminales demostraron un alto nivel de sofisticación en su operación. Mantenían la ubicación final en absoluto secreto, citando a los participantes en puntos específicos de Bogotá, principalmente en Fontibón y Barrios Unidos. Desde allí, en la madrugada del evento, los asistentes eran transportados en vehículos que evitaban vías principales y cambiaban constantemente de ruta.

"No era para menos, millones de pesos estaban en juego en cada combate", señaló un investigador. Los organizadores utilizaban guacales con perros -en su mayoría cruces de pitbull- que eran cargados en vans que se internaban por rutas cada vez más remotas.

El momento crucial: los drones localizan el escenario

Después de varias horas de incertidumbre donde el rastro de los vehículos se había perdido, la investigación dio un giro decisivo cerca del mediodía. Mediante el uso estratégico de un dron, las autoridades lograron ubicar el lugar exacto donde se desarrollaba la actividad ilegal.

Desde el aire se observó una aglomeración de personas en una zona rural de La Calera, específicamente en un lote contiguo a una vivienda cercana a El Codito. La verificación aérea mostró claramente el desarrollo de las peleas, lo que llevó a la Fiscalía a ordenar inmediatamente el allanamiento del lugar.

El desmantelamiento y las capturas

A la 1:50 de la tarde, unidades especializadas de la Policía Nacional ingresaron al predio. La reacción fue inmediata: varias personas intentaron huir por una pendiente que conectaba con una vía pavimentada, pero trece individuos no lograron escapar.

Entre los capturados se encuentran:

  • Nueve extranjeros: cinco dominicanos, tres venezolanos y un ecuatoriano
  • Cuatro colombianos

Los investigadores identificaron a Julián Esteban León Ramírez como el cerebro de la operación y al médico veterinario Carlos Alberto Sifuentes Hernández como responsable de las funciones médicas dentro de la dinámica de las peleas.

El horror descubierto en el lugar

En el predio allanado, las autoridades encontraron una escena desgarradora:

  1. Dos perros muertos
  2. Seis perros con graves lesiones de combate
  3. Evidencia de que los animales perdedores eran sometidos a medicamentos letales
  4. Equipamiento especializado para las peleas

Según la investigación, los combates se realizaban "hasta la muerte o hasta dejar a los animales en condiciones críticas", con apuestas que alcanzaban sumas millonarias. Los perros que perdían las peleas recibían graves heridas y posteriormente eran sacrificados mediante la aplicación de sustancias tóxicas.

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Una red criminal itinerante con conexiones internacionales

Información exclusiva obtenida por las autoridades revela que esta estructura criminal opera con un modus operandi itinerante. "Este tipo de eventos no se desarrolla en un solo lugar", explicó una fuente. "Por el contrario, cambia de ubicación cada año, lo que dificulta enormemente su rastreo".

Versiones preliminares indican que en años anteriores estas peleas clandestinas habrían tenido lugar en municipios cercanos como Mosquera, aunque esta información aún está siendo verificada. La participación de ciudadanos de diferentes países sugiere una estructura con conexiones internacionales bien establecidas.

La respuesta coordinada de las autoridades

El operativo contó con la participación articulada de múltiples entidades:

  • Seccional de Investigación Criminal (SIJIN)
  • Grupo especializado de fauna de la Policía Nacional
  • Fiscalía General de la Nación
  • Equipos veterinarios de protección animal de Bogotá y Cundinamarca

Las autoridades optaron por actuar de inmediato, incluso sin tener un panorama completo de la organización, con el objetivo prioritario de evitar que más animales resultaran muertos o heridos. "La vida de los animales indefensos era nuestra principal preocupación", afirmó un oficial participante en el operativo.

El futuro del caso y las condenas

Todos los capturados aceptaron los cargos imputados, y el proceso judicial avanza hacia la definición de las condenas. Sin embargo, la investigación continúa activa, ya que aún faltan elementos por esclarecer sobre el alcance completo de esta red criminal y su posible operación en otros lugares del país.

El operativo no solo permitió frenar una actividad ilegal en curso, sino que también dejó en evidencia la existencia de estructuras criminales que operan con sigilo, cambian constantemente de escenario y logran convocar participantes más allá de las fronteras nacionales. Las autoridades mantienen alerta máxima ante la posibilidad de que redes similares continúen operando en la clandestinidad.