Ola de violencia selectiva contra empresarios en la capital colombiana
La ciudad de Bogotá enfrenta una preocupante ola de ataques sicariales dirigidos contra empresarios de diversos sectores económicos, con víctimas que incluyen desde arroceros hasta poderosos esmeralderos. Los últimos hechos ocurrieron esta semana cuando Gustavo Andrés Aponte, reconocido empresario arrocero, y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez fueron asesinados al salir de un gimnasio en la exclusiva calle 85.
Un crimen meticulosamente planeado
El ataque contra Aponte y su escolta ocurrió el pasado miércoles alrededor de las 3:45 de la tarde, cuando un sicario vestido formalmente con traje y corbata los esperaba a la salida del establecimiento deportivo. "Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado", declaró el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.
Las investigaciones revelan que los atacantes llegaron al lugar con 15 minutos de anticipación, demostrando un conocimiento preciso de la rutina de la víctima. "Sabían a la hora que llegaba, a la hora que salía. Creo que tuvieron que generar una inteligencia para poder determinar cuál era la rutina del señor Aponte", añadió el oficial.
El sicario disparó contra ambos hombres y escapó en una motocicleta que lo esperaba, dejando grabadas en video tanto la ejecución como la huida. Las víctimas fueron trasladadas de urgencia a la Clínica El Country, donde fallecieron debido a la gravedad de sus heridas.
Patrón de ataques contra empresarios
Este doble homicidio se suma a otros tres casos recientes con características similares que mantienen en alerta a las autoridades:
- Jesús Hernando Sánchez Sierra: Heredero del zar de las esmeraldas Víctor Carranza, fue asesinado el 6 de abril del año pasado por un francotirador en el condominio Bosques del Marqués, a pesar de contar con un amplio esquema de seguridad.
- Juan Sebastián Aguilar: Socio de Sánchez y conocido como 'Pedro Pechuga', murió siete meses antes en la misma unidad residencial, también víctima de un francotirador que disparó desde los cerros orientales.
- Roberto Franco Charry: Empresario y consultor asesinado el 21 de febrero de 2024 en un parqueadero aledaño al Parque de la 93, donde un sicario le disparó con arma silenciada.
Investigaciones con avances limitados
Las autoridades enfrentan desafíos significativos en las pesquisas de estos crímenes. En los casos de los esmeralderos, aún no se han revelado mayores detalles sobre la identidad del o los francotiradores, manteniéndose la hipótesis de que podrían estar relacionados con rencillas de la denominada 'guerra verde' de las esmeraldas.
El crimen de Franco Charry presenta los mayores avances judiciales, con dos capturados que habrían participado en el plan. Jean Karlo Bermúdez Camargo fue sentenciado a 20 años de prisión por acompañar al sicario hasta el lugar del crimen. Las investigaciones sugieren que el homicidio podría estar relacionado con diferencias sobre el balance financiero de la empresa El Arrozal & Cía, donde Franco Charry trabajaba como consultor.
Preocupación por la seguridad empresarial
Esta serie de ataques ha generado alarma en los círculos empresariales de Bogotá, particularmente porque:
- Las víctimas pertenecen a sectores económicos diversos pero estratégicos
- Los crímenes ocurren en zonas exclusivas de la ciudad
- Los ataques demuestran un alto nivel de planeación e inteligencia previa
- Los esquemas de seguridad han sido vulnerados en múltiples ocasiones
Las autoridades continúan investigando posibles conexiones entre estos casos, mientras la comunidad empresarial exige mayores garantías de seguridad y avances concretos en las investigaciones para desarticular las redes criminales detrás de estos ataques selectivos.



