Un trágico suceso sacudió este martes a la ciudad brasileña de Río Branco, capital del estado de Acre, cuando un estudiante de 13 años ingresó armado a una escuela pública y abrió fuego indiscriminadamente, dejando un saldo de dos personas fallecidas y cinco heridas, según informaron fuentes oficiales.
Detalles del ataque
El adolescente utilizó una pistola que pertenecía a su padrastro y, al ser alumno de la institución, no tuvo problemas para acceder al plantel. La Policía Militarizada de Acre, estado amazónico del oeste de Brasil que limita con Perú y Bolivia, confirmó que el joven se entregó a los agentes después de efectuar varios disparos, a pesar de que aún contaba con munición.
Víctimas y reacciones
En el ataque perdieron la vida dos supervisoras del colegio, mientras que otras cinco personas resultaron heridas, cuatro de ellas menores de edad. Videos que circulan en redes sociales muestran a algunos alumnos subiéndose a los techos de la escuela para protegerse. La comunidad educativa y las autoridades locales han expresado su consternación y solidaridad con las familias afectadas.
Contexto de violencia escolar en Brasil
Los ataques armados en escuelas se han vuelto recurrentes en Brasil en los últimos años. Un estudio titulado 'Ataques de violencia extrema en las escuelas de Brasil', realizado por investigadores de la Universidad Estatal Paulista y la Universidad de Campinas, reveló que entre 2001 y 2024 se registraron 42 ataques armados en el país, con un saldo de 38 muertes. El 64 % de estos incidentes ocurrieron entre 2022 y 2024, con diez ataques en 2022, doce en 2023 y cinco en 2024.
Medidas gubernamentales
El aumento de estos casos ha llevado al Gobierno brasileño a presentar ante el Congreso un proyecto de ley que tipifica como "crimen hediondo" (atroz) los ataques en escuelas y eleva las penas de prisión para los agresores en casi un tercio. En octubre de 2023, tras un tiroteo en una escuela de São Paulo que dejó una estudiante muerta y tres heridos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva manifestó que no puede considerarse normal que los jóvenes tengan acceso a armas. Lula, crítico de la política de flexibilización del porte y posesión de armas impulsada por su antecesor, el ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), dejó sin validez varias de esas medidas poco después de asumir su tercer mandato en enero de 2023.



