Condenan a policías por asesinato de joven futbolista en Cartagena
Condenan a policías por asesinato de joven en Cartagena

La tragedia golpeó con todas sus fuerzas a la familia Morales Payares en la tarde del 24 de agosto de 2020 en el barrio San Francisco, en plena cuarentena por la pandemia del COVID-19. Harold David Morales Payares, un chico de 17 años, promesa del fútbol local, soñador y cariñoso, murió tras recibir un balazo en la espalda mientras corría por el sector Casas Caídas. La bala salió del arma de dotación de un policía.

Harold tenía varios meses viviendo en Cali, donde se preparaba en una escuela de fútbol para entrar a un equipo profesional. Debido a la pandemia regresó a la casa de sus padres y como estos estaban sin empleo, decidió ganarse unos pesos en un lavadero de motos a unas cuadras de su casa para ayudarlos. En este sitio ocurrió el asesinato de Harold Morales, en el barrio San Francisco, sector Casas Caídas.

El día de su muerte estaba laborando cuando llegaron los patrulleros, quienes le solicitaron de manera agresiva que les lavara la moto. Harold no aceptó aquel trato y pidió respeto, pero los policías sacaron su arma, por lo que Harold se asustó y salió corriendo hacia una zona enmontada. Los uniformados lo persiguieron y uno de ellos le disparó. Luego lo subieron a una patrulla para llevarlo al CAP de Canapote, pero lo ingresaron ya sin signos vitales. Liseth Payares, su madre, no descansó ni tuvo tranquilidad desde esa tarde, cuando le avisaron que su hijo había llegado muerto al CAP de Canapote. Pidió esclarecimiento de los hechos y justicia porque para ella todo había sido un vil crimen, y no un procedimiento policial o una balacera tras una pelea de pandillas, como informó la Policía ese día.

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La madre de Harold luchó por varios meses para buscar justicia. Organizó plantones, velatones, caminatas y jornadas de oraciones exigiendo la verdad. Solo tuvo algo de consuelo en diciembre de ese mismo año, cuando tres policías fueron involucrados en el caso y posteriormente enviados a la cárcel de Sabanalarga, en Atlántico. Unos meses después, los tres patrulleros quedaron libres.

En enero de este año por fin hubo justicia para Harold Morales y su familia. En un fallo de primera instancia, un juez penal del circuito de Cartagena condenó a los patrulleros Octavio Darío Porras Vides, Iván Darío Olivo De Ávila y Esteban Gómez Ricard por el asesinato del futbolista. A Porras Vides lo sentenciaron a 44 años y 2 meses de prisión por el delito de homicidio agravado; a Olivo De Ávila a 13 años y 6 meses de prisión por el delito de favorecimiento agravado; y a Gómez Ricard a 14 años de prisión por el delito de favorecimiento agravado y falsedad ideológica de documento público.

Este fin de semana, sin embargo, una nueva sentencia ratificó la condena contra uno de los policías, pero absolvió a los otros dos implicados. Contra esta última decisión, emitida por el Tribunal Superior de Cartagena, la Fiscalía General de la Nación interpuso el recurso de casación.

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