La petrolera estatal peruana Petroperú ha nombrado a Edmundo Lizarzaburu como nuevo presidente del directorio, tras la remoción de Roger Arévalo, quien ocupó el cargo desde finales de marzo. Este cambio se produce en medio de una profunda reestructuración financiera y una alta rotación de ejecutivos en la empresa.
Cuarto presidente en el año
Lizarzaburu, designado este fin de semana, es el cuarto presidente que Petroperú tiene en lo que va de 2026. Asumió el cargo el domingo. La junta general de accionistas también nombró a Berthin Gómez como miembro del directorio, tras la renuncia de Carlos Villalobos.
Arévalo había sido nombrado presidente el 26 de marzo, después de la renuncia de su predecesor, Edgar Zamalloa, quien estuvo solo unas semanas en el cargo.
Crisis financiera y riesgo de desabastecimiento
La estatal petrolera podría detener la producción de combustibles en los próximos días si no recibe a tiempo un préstamo privado de aproximadamente 2.000 millones de dólares con garantía del Estado, según advirtió Arévalo a finales de abril. En una presentación ante el Congreso, alertó sobre el riesgo de desabastecimiento en el país, señalando que la compañía carece de recursos suficientes para adquirir crudo para sus refinerías, en un contexto de altos precios internacionales del petróleo debido a la guerra en Oriente Medio.
Actualmente, la deuda de Petroperú asciende a unos 7.900 millones de dólares.
Medidas del gobierno
El gobierno peruano aprobó a finales de 2025 un decreto para la reorganización patrimonial de Petroperú. La empresa ha recibido del Estado, directa o indirectamente, unos 5.300 millones de dólares en los últimos tres años para asegurar su operación.
Petroperú perdió en 2022 su grado de inversión debido a su crisis financiera, con deudas a bonistas y bancos privados por la modernización de la refinería de Talara, ubicada en el norte del país.



