Abelardo de la Espriella, uno de los candidatos que más firmas presentó para validar su postulación presidencial, enfrenta un proceso ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) que estudia un pedido de revocatoria de su candidatura. El demandante argumenta que la alta tasa de anulación de firmas —cerca de tres millones de rúbricas invalidadas— probaría una violación del principio de buena fe, al buscar engañar a la Registraduría con un número significativo de apoyos no válidos.
La defensa del candidato
Frente a esta situación, De la Espriella se pronunció en sus redes sociales para rechazar las acusaciones. “Calma, que no panda el cúnico: estoy firme. Cumplimos todos los requisitos, no hay fraude y no van a sacarnos con maniobras sin sustento”, escribió el abogado, quien aseguró que todo obedece a un plan para sacarlo de la contienda electoral. En las encuestas más recientes, el candidato de derecha figura en segundo lugar.
“Los de siempre están desesperados, pero esta lucha no la detiene nadie, ni jurídica, ni política, ni moralmente. Tigre y raya, en primera no se falla”, concluyó en su mensaje, acompañado de un video en el que profundizó su defensa. “No coman cuento, todas las firmas recogidas por ustedes, el pueblo colombiano, fueron verificadas y validadas por la Registraduría en su momento”, indicó.
Alegato de legalidad
El abogado subrayó que con esas firmas “se sustentó mi aval y la inscripción fue aceptada y respaldada por el Consejo de Estado”. En esa línea, señaló que “no hubo irregularidades y todo fue revisado hasta la saciedad. Pese a que me querían fuera del juego”. De la Espriella afirmó que se trata de un “juego sucio” para sacarlo de la contienda y mencionó una supuesta “operación Júpiter” para frenarlo, en alusión a investigaciones previas contra otros sectores.
“Ponen un calanchín a presentar un recurso extemporáneo y el CNE, en vez de rechazarlo de plano, avoca conocimiento para decidir lo único que puede decidir, que eso no tiene pies ni cabeza alrededor del derecho”, concluyó. Finalmente, pidió a la comunidad internacional que siga de cerca el proceso electoral en Colombia.



