El asesinato del joven periodista Mateo Pérez Rueda continúa generando conmoción en Antioquia y ha abierto una nueva controversia sobre las posibles responsabilidades detrás del crimen. Mientras la familia espera la entrega oficial del cuerpo en la sede de Medicina Legal en Medellín para trasladarlo a Yarumal, el padre del comunicador lanzó fuertes cuestionamientos no solo contra los grupos armados ilegales, sino también contra las autoridades locales.
Señalamientos del padre
A más de 24 horas de que el cuerpo del estudiante de la Universidad Nacional fuera hallado en zona rural del Norte antioqueño, Carlos Pérez volvió a pronunciarse públicamente y aseguró que su hijo no recibió el acompañamiento necesario antes de viajar al municipio de Briceño, territorio donde finalmente fue asesinado. "Nadie lo orientó", afirmó el padre, quien sostiene que, aunque las disidencias señaladas de alias 'Calarcá' tendrían responsabilidad directa en el crimen, también existió una ausencia institucional que dejó a Mateo completamente expuesto en medio de una región marcada por la violencia armada.
"Para mí, los responsables son los grupos insurgentes y las autoridades locales que no hicieron nada para impedir o prestarle ayuda a Mateo cuando fue a pedírselas. Nadie lo acompañó, nadie lo orientó, nadie le dijo nada", expresó Carlos Pérez en declaraciones que rápidamente comenzaron a generar reacciones en diferentes sectores del departamento.
Reacciones y contexto
Las palabras del padre del comunicador han causado impacto porque, desde que se conoció la desaparición del joven de 24 años, distintas autoridades habían explicado que Mateo Pérez Rueda habría desatendido varias recomendaciones de seguridad que le advertían sobre los riesgos de ingresar a esa zona rural del Norte de Antioquia. Sin embargo, para su familia, el caso también refleja las dificultades y el abandono que enfrentan muchos periodistas colombianos cuando intentan investigar fenómenos relacionados con el conflicto armado y las estructuras ilegales que operan en varias regiones del país.
Según se ha conocido, Mateo Pérez viajó a la subregión con la intención de desarrollar un trabajo periodístico relacionado con la violencia y los grupos armados presentes en el territorio. Su principal objetivo era intentar obtener declaraciones o información relacionada con alias 'Primo Gay', señalado como cabecilla del frente 36 de las disidencias armadas. La búsqueda de respuestas sobre el conflicto terminó convirtiéndose en una tragedia que hoy enluta tanto a su familia como al gremio periodístico.
Procedimientos y exigencias
Mientras avanzan los procedimientos forenses y judiciales, los allegados del joven permanecen en Medellín a la espera de que se complete el proceso de identificación y entrega del cuerpo para poder realizar las honras fúnebres en Yarumal, municipio donde será despedido por familiares, amigos y personas cercanas. El caso también volvió a encender las alarmas sobre las condiciones de seguridad para quienes ejercen el periodismo en zonas de conflicto, especialmente en regiones donde continúan operando grupos armados ilegales y donde persisten amenazas contra líderes sociales, comunicadores y población civil.
Las declaraciones de Carlos Pérez dejaron además un profundo mensaje de dolor e impotencia frente a lo ocurrido con su hijo, a quien describen como un joven comprometido con entender y narrar las realidades más difíciles del país. Por ahora, las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer plenamente las circunstancias en las que ocurrió el asesinato de Mateo Pérez Rueda, mientras crecen las exigencias para que el crimen no quede impune y se establezcan todas las responsabilidades alrededor de una muerte que hoy vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrenta el periodismo en Colombia.



