Detectan gas frío en galaxia de 13 mil millones de años
Detectan gas frío en galaxia de 13 mil millones de años

Utilizando la tecnología más potente para la observación astronómica desde la Tierra, un equipo de investigadores reportó las primeras observaciones de un conjunto de gases que habrían servido como combustible para galaxias hace más de 13.000 millones de años. Los hallazgos fueron publicados hoy en la revista The Astrophysical Journal.

Observaciones con el telescopio ALMA

El estudio se realizó con el telescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), el observatorio astronómico más grande del mundo, ubicado en el Desierto de Atacama, Chile. Según explicó ALMA en un comunicado, “un equipo de astronomía ha detectado directamente un vasto reservorio de gas molecular frío en REBELS-25, una galaxia masiva con formación estelar activa observada apenas 700 millones de años después del Big Bang”.

Importancia del descubrimiento

Los científicos identificaron este conjunto de gases, una observación poco común de los químicos que hicieron posible la formación de galaxias en el universo temprano. “Vemos la galaxia tal como era hace aproximadamente 13 mil millones de años, durante la Época de la Reionización, el período en que las primeras estrellas y galaxias transformaban el joven universo, cuando este tenía apenas el 5% de su edad actual”, indicó el observatorio.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Las galaxias se forman convirtiendo gases en estrellas. Aunque la ciencia tenía evidencia sólida de que las primeras galaxias albergaban grandes cantidades de estos gases, nunca se había hecho una observación directa. “Nuestros resultados muestran que galaxias de apenas 700 millones de años después del Big Bang ya contenían grandes reservorios de gas frío disponible para la formación estelar”, señaló Karin Cescon, estudiante de doctorado en la Universidad de Leiden y autora principal del estudio.

Implicaciones para el estudio del universo temprano

Este descubrimiento aporta información sobre la rapidez con la que crecieron algunas galaxias en el universo temprano. Algunas se hicieron tan grandes que sus observaciones hoy lucen alargadas en el telescopio. “En conjunto, ALMA y las instalaciones de radioastronomía actuales y futuras están abriendo una nueva ventana al estudio del suministro de combustible de las primeras galaxias”, añadieron los científicos.

El objetivo será observar cada vez más galaxias del universo temprano en el momento cercano a su formación, para tener una comprensión más completa sobre cómo se fue desarrollando el universo que habitamos.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar