En Bogotá, siete de cada diez personas mantienen prácticas regulares de lectura y escritura, según los resultados de la Encuesta de Lectura, Escritura y Oralidad (LEO) 2025. La medición, realizada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la Red Distrital de Bibliotecas Públicas, BibloRed, indica que el 69,8% de la población lee al menos una vez por semana y el 65,9% escribe con la misma frecuencia.
Aumento en la lectura de libros
El estudio, aplicado a 5.438 personas y representativo de más de 6,7 millones de habitantes de 13 años o más, muestra además un aumento en el número de libros leídos al año. En 2025, el promedio se ubica en 3,5 libros por persona, frente a los 2,9 registrados en 2023.
Prácticas cotidianas y preferencias
Los resultados evidencian que estas prácticas hacen parte de la vida cotidiana en la ciudad. El 75,6% de las personas manifiesta gusto por la lectura y el 58,1% por la escritura. En términos de significado, el 41,6% considera que leer, escribir y conversar aportan al crecimiento personal, mientras que el 39,1% las identifica como actividades habituales.
En cuanto a los formatos, el 63,3% de quienes reportan un formato principal de lectura prefiere el impreso. Sin embargo, el uso de entornos digitales es amplio: el 71,6% leyó en aplicaciones de mensajería y el 68,2% en redes sociales durante el último año. Para escribir, el papel continúa como principal soporte (55,7%), seguido por el teléfono móvil (21,4%).
Usos de la escritura y la oralidad
La escritura se utiliza principalmente para la comunicación con familiares y amigos (63%) y como forma de expresión creativa (41%). Por su parte, la oralidad se desarrolla sobre todo en espacios familiares (35,8%) y educativos (24,7%), y se consume a través de radio (28,9%) y pódcast (27,3%).
Barreras y limitaciones de acceso
El informe también identifica barreras. Entre quienes no leen o escriben, el desinterés aparece como principal motivo (39,5% en lectura y 50,4% en escritura). En el caso de la participación en actividades de oralidad en bibliotecas, la falta de tiempo alcanza el 59,6%.
A esto se suman limitaciones de acceso: el 75,7% de las personas afirma no vivir cerca de una biblioteca u otro espacio público para estas prácticas. Aunque el 69,2% conoce las bibliotecas públicas, solo el 24,1% las utilizó en el último año.
Brecha digital por edades
El componente digital muestra diferencias por edad. El 44% de las personas entre 13 y 28 años lee principalmente en formato digital, frente al 17,6% en mayores de 60 años. Además, el celular es el dispositivo más usado para leer (67,4%) y el PDF el formato más frecuente (62,6%).
Los resultados permiten observar que, aunque la lectura, la escritura y la oralidad tienen presencia en la cotidianidad de la ciudad, se mantienen diferencias en acceso, uso y participación entre distintos grupos de la población.



