Colombia ha registrado el nivel de pobreza más bajo de su historia reciente. Según datos publicados este viernes por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en 2025 el 28% de los colombianos vivía en condición de pobreza monetaria, frente al 31,8% del año anterior. La caída de 3,8 puntos porcentuales en un solo año es la mayor reducción anual desde que comenzó la serie en 2012, lo que implica que cerca de 1,8 millones de personas superaron la línea de pobreza.
El DANE considera pobre a un hogar cuyo ingreso mensual por persona no cubre una canasta básica de alimentos y otros bienes esenciales, fijada en 482.041 pesos mensuales (unos 137 dólares). Para una familia de cuatro integrantes, el umbral de pobreza es de 1.928.164 pesos al mes (aproximadamente 550 dólares). Este dato llega en el último año del gobierno de Gustavo Petro, que ha logrado cuatro años consecutivos de reducción de la pobreza, desde el 36,6% registrado en 2022 tras el pico de la pandemia.
El informe también revela un cambio significativo en la distribución del ingreso. En 2025, el 20% más pobre de la población aumentó sus ingresos reales en un 11,8%, mientras que el 20% más rico apenas creció un 0,5%. Esto contrasta con 2024, cuando los más ricos mejoraron más que los más pobres. Como resultado, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, cayó de 0,551 a 0,531, la mayor reducción anual de la serie, aunque Colombia sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo.
Remi Stellian, profesor de Ciencias Económicas de la Universidad Javeriana, atribuye esta mejora a los aumentos del salario mínimo de dos dígitos en los últimos años, la expansión de programas sociales, una inflación más controlada y el incremento de las remesas enviadas por colombianos en el exterior, que alcanzaron máximos históricos.
Sin embargo, las disparidades persisten. En las zonas rurales, la pobreza bajó del 42,5% al 39,5%, una mejora más lenta que en las ciudades. La brecha en pobreza extrema se amplió: mientras en las áreas urbanas cayó del 3,4% al 2,5%, en las rurales pasó del 8,4% al 7,6%. Quibdó, capital del Chocó, es la única ciudad que empeoró sus indicadores, con una pobreza que subió del 59,6% al 61,7% y un aumento significativo en la desigualdad.



