La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impulsa el primer jardín botánico de alta montaña del departamento, ubicado en el municipio de Tausa. El proyecto abarca 209 hectáreas de ecosistemas estratégicos, incluyendo bosque altoandino, subpáramo y páramo, fundamentales para la regulación hídrica y la biodiversidad.
Conservación y colecciones botánicas
El jardín botánico contempla la conservación in situ de 21 grupos taxonómicos en condiciones naturales de alta montaña. Además, se crearán 14 colecciones botánicas especializadas, una zona de propagación de especies nativas y una red de senderos interpretativos para investigación, educación ambiental y apropiación ciudadana.
Uno de los principales atractivos será un espeletiario, un espacio que reunirá las 21 especies de frailejones identificadas en la jurisdicción de la CAR, seis de ellas endémicas, es decir, que no existen en ninguna otra parte del mundo.
Inversión y financiación
La iniciativa cuenta con una inversión estimada de COP 28.000 millones. Como primer paso, la CAR destinará cerca de COP 2.000 millones para desarrollar los estudios y diseños de detalle que permitan llevar el proyecto a fase III. La estructuración permitirá gestionar recursos de cofinanciación con entidades públicas, privadas y organismos de cooperación internacional.
Conexión con áreas protegidas
El jardín botánico estará conectado con áreas de especial importancia ambiental como la Reserva Forestal Protectora Páramo de Guargua y Laguna Verde, la cuenca alta del río Bogotá y el Parque Forestal Embalse del Neusa.
Declaraciones del director de la CAR
El director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, afirmó: “Este jardín botánico de ecosistemas de alta montaña representa una apuesta de largo plazo para la conservación, la investigación, la educación ambiental y la generación de conocimiento. Será un referente para el país y un legado para las futuras generaciones”.
Protección del agua y cambio climático
Más allá de ser un atractivo ambiental, el proyecto busca fortalecer la conservación de ecosistemas clave para el abastecimiento hídrico de la región. Los páramos y bosques altoandinos capturan, almacenan y regulan el agua que abastece a millones de personas en el centro del país. La CAR considera que la iniciativa también funcionará como un espacio de investigación y educación para proteger estos territorios frente al cambio climático y la transformación del suelo.
Si se materializa, el jardín botánico de Tausa se convertirá en el primer escenario especializado en ecosistemas de alta montaña de Cundinamarca y en un refugio para especies emblemáticas como los frailejones.



