En un colegio de Barranquilla, las clases se reanudaron bajo vigilancia policial luego de que una profesora recibiera amenazas extorsivas. La medida busca garantizar la seguridad de la docente y de los estudiantes, en medio de un creciente riesgo para los maestros en la región.
Las autoridades locales desplegaron un operativo de seguridad que incluye la presencia de uniformados en la entrada y los alrededores del plantel educativo. La profesora afectada, cuya identidad no ha sido revelada, continúa impartiendo clases con el apoyo de la policía.
Este caso evidencia la preocupante situación de inseguridad que enfrentan los docentes en Colombia, donde las amenazas y extorsiones se han vuelto más frecuentes. La comunidad educativa ha solicitado mayores medidas de protección para evitar que estos hechos afecten el derecho a la educación.
Las investigaciones están en curso para dar con los responsables de las amenazas, mientras la policía mantiene la vigilancia en el colegio de forma indefinida.



