Contramarcha 2026: crítica al capitalismo rosa y violencia LGBTIQ+
Contramarcha 2026: crítica al capitalismo rosa y violencia

La Contramarcha de Bogotá, un espacio crítico dentro de las movilizaciones del Orgullo LGBTIQ+, celebrará su sexta edición el 28 de junio de 2026 a las 10:00 a. m., partiendo del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación. Este movimiento, surgido en 2021 durante el estallido social en Colombia, reúne a personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas que buscan confrontar la mercantilización y la represión en las marchas del Orgullo.

Orígenes y contexto de la Contramarcha

En 2021, mientras las calles colombianas se llenaban de protestas por el estallido social, colectivos de disidencias sexuales y de género sintieron la necesidad de un espacio propio. Así nació la Contramarcha, que desde sus inicios planteó un plan de choque para denunciar la mercantilización del Orgullo y la represión estatal. Las personas organizadoras explicaron a El Espectador: "En un inicio las disidencias nos fuimos de frente, en la dirección contraria al Pride; planeamos desde la performance un plan de choque para el punto de encuentro, queríamos poner en el espacio público la denuncia a la mercantilización y a la represión". Este proceso surgió en un contexto de pandemia por COVID-19, agitación política y persecución estatal que precarizó las condiciones de vida de las personas sexodiversas.

Críticas al capitalismo rosa y a la institucionalización

La Contramarcha se levanta contra el "capitalismo rosa", que convierte las identidades LGBTIQ+ en un nicho de consumo, ignorando las desigualdades y violencias que enfrentan estas poblaciones. Las organizadoras afirman: "Nosotras no marchamos contra las personas, pero sí desarrollamos una crítica en primera medida a eso que llaman ‘LGBTIQ+’, porque ha sido utilizado e instrumentalizado para hacer de experiencias de vida un negocio". También cuestionan que, pese a los avances legales en Colombia, no se traduzcan en garantías reales, y denuncian que la respuesta estatal a sus demandas es persecución y criminalización. El movimiento se opone a cualquier modelo que excluya a las personas sexodiversas del acceso a comida, vivienda, educación o salud, y que empuje a las disidencias a los márgenes de la sociedad.

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Violencia y conflicto armado como motivaciones en 2026

Para la edición de 2026, una de las principales motivaciones es la violencia persistente contra las disidencias sexuales y de género. Según el colectivo, Colombia es uno de los países más letales de la región para estas poblaciones. El informe de Caribe Afirmativo registró 270 homicidios y feminicidios durante 2025, lo que equivale a un asesinato cada 32 horas. La violencia por prejuicio afecta especialmente a personas con identidades o expresiones de género visibles. El colectivo vincula esta violencia con el conflicto armado, que se manifiesta en Bogotá, especialmente en la localidad de Santa Fe, donde grupos al margen de la ley controlan territorios y criminalizan a jóvenes, artistas urbanos, vendedores ambulantes y disidencias sexuales. "Ante esto, este año le apostamos a la memoria y la rebeldía como estrategia", señalan, con la consigna "Rebelarse es urgente" para construir un mundo más travesti, marica, empático y antifascista.

Formas de protesta y apropiación del espacio público

La Contramarcha utiliza diversas formas de expresión: visibilización de cuerpos disidentes, teatro callejero, micrófonos abiertos, capuchas, intervenciones y arengas colectivas. Las organizadoras comentan: "Se trata de prácticas que emergen desde los márgenes, desde cuerpas históricamente marginadas, que toman el espacio con autonomía y sin permiso, para existir con ruido, para interrumpir la normalidad y sabotear la idea de una protesta dócil". También se apropian visualmente de los lugares mediante empapelado, pancartas, esténciles y murales, con el objetivo de "ensuciar la ciudad con mensajes que no pasan por el filtro institucional". En sus encuentros suele haber plantones, ferias y ollas populares.

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Influencia y críticas al movimiento

Aunque no se consideran pioneras, la Contramarcha ha inspirado movimientos similares en Latinoamérica, como en México, Venezuela, Chile, Perú y Brasil. Reconocen experiencias previas como el Yo Marcho Trans en Colombia, el Orgullo Crítico de Madrid y organizaciones del estallido social chileno. Frente a las críticas de que profundizan divisiones dentro de la población LGBTIQ+, el colectivo sostiene que son "el resultado de una invisibilización histórica que se cansó de no ser escuchada". Concluyen: "No vamos a cambiar el mundo, pero estamos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance por construirnos la dignidad que ninguna institución está dispuesta a brindar". La Contramarcha 2026 reafirma su llamado a la rebeldía y la memoria como herramientas de transformación.