¿Qué es el walking y por qué es beneficioso?
El walking, que en español significa literalmente 'caminar', es una actividad física que consiste en desplazarse con la intención de convertirlo en una sesión de entrenamiento. Según Wilson García Gómez, entrenador personalizado, se trata de caminatas más exigentes de lo habitual, con paso acelerado y variaciones en el terreno, como inclinaciones y declinaciones.
Muchas personas creen que para hacer ejercicio se necesitan máquinas sofisticadas, pero el walking demuestra que el movimiento intencionado genera grandes beneficios para la salud. Esta práctica está subvalorada por su fácil acceso y su impacto positivo tanto físico como mental.
Beneficios físicos del walking
Agustina Mazza, experta en acondicionamiento físico de Longevo (plataforma de bienestar de Sura), señaló que el American College of Sports Medicine incluye la actividad aeróbica moderada, como la caminata rápida, entre las recomendaciones básicas para la salud cardiovascular. 'Caminar regularmente ayuda a controlar la presión arterial, mejorar el perfil de colesterol, regular la glucosa en sangre y reducir el riesgo de enfermedades crónicas', explicó Mazza.
Además, García Gómez añadió que el walking favorece la tonificación muscular, mejora la síntesis de carbohidratos y aumenta la oxidación de grasas, usando la grasa como fuente de energía. También contribuye a reducir la grasa abdominal acumulada por el sedentarismo en oficinas.
Beneficios para la salud mental
El walking no solo beneficia al cuerpo, sino también a la mente. Según los expertos, reduce el estrés, mejora la calidad del sueño, ayuda a manejar la ansiedad y contribuye a mantener un peso saludable. Estos efectos se potencian cuando las caminatas se realizan al aire libre, en contacto con la naturaleza.
García Gómez afirmó: 'Este deporte es muy enriquecedor para la salud mental. Los espacios al aire libre refrescan la mente, el cuerpo y el espíritu, al estar en constante contacto con la naturaleza. Es uno de los más recomendados para personas con mucho estrés laboral, ansiedad e incluso depresión'.
La combinación de ejercicio y naturaleza es estudiada por la línea de investigación Green Exercise, que muestra efectos positivos sobre el bienestar psicológico. 'La evidencia disponible muestra efectos positivos sobre el bienestar psicológico, y algunos estudios sugieren beneficios adicionales sobre el estado de ánimo, la ansiedad y la fatiga mental cuando las caminatas se realizan en espacios verdes o al aire libre. Incluso se han observado mejoras en personas con síntomas depresivos', apuntó Mazza.
No obstante, Mazza destacó que la actividad física por sí sola ya es beneficiosa, por lo que el mejor lugar para caminar es aquel que permita mantener el hábito en el tiempo.
¿Quiénes pueden practicar walking?
El walking es una de las actividades más seguras y accesibles, sin necesidad de equipos especializados o membresías de gimnasio. Cualquier persona puede practicarlo, aunque quienes tengan condiciones médicas como lesiones óseas, osteoporosis, antecedentes cardiovasculares, diabetes con complicaciones o problemas articulares importantes deben consultar a un médico antes de aumentar la intensidad.
Mazza explicó: 'En la mayoría de los adultos sanos, caminar a intensidad suave o moderada no requiere autorización médica previa'.
¿Cómo empezar a practicar walking?
Para iniciar, se recomienda usar calzado cómodo, mantenerse hidratado y progresar gradualmente en velocidad e intensidad. 'Como referencia, acumular unos 150 minutos semanales de actividad física moderada, por ejemplo, caminar rápido 30 minutos al día, cinco veces por semana, ya se asocia con beneficios significativos para la salud y con una reducción del riesgo de múltiples enfermedades relacionadas con la edad', indicó Mazza.
Elegir un lugar que facilite la constancia es clave. Si es más práctico caminar en una caminadora en casa o en el gimnasio que en senderos naturales, es igualmente válido. 'El ejercicio sigue siendo una herramienta muy valiosa para la salud física y mental, independientemente del entorno', afirmó Mazza.
Es importante estar atento a señales de alarma como dolor en el pecho, mareos o falta de aire desproporcionada al esfuerzo. Ante estos síntomas, se debe suspender la actividad y consultar a un médico.



