Pogacar firma una exhibición en los Pirineos
El esloveno Tadej Pogacar protagonizó una actuación memorable en la gran etapa pirenaica del Tour de Francia, lanzando un ataque en el ascenso al Tourmalet a 43 kilómetros de la meta. La escapada, la más larga de su carrera en la ronda gala, culminó con su victoria número 23 en el Tour, la segunda en esta edición, y le devolvió el maillot amarillo de líder.
Pogacar superó en 2 minutos y 40 segundos al danés Jonas Vingegaard, su principal rival, y en más de 3 minutos al grupo de los demás favoritos. Ese grupo estaba encabezado por el mexicano Isaac del Toro, gregario de lujo de Pogacar, e integrado por el belga Remco Evenepoel, el francés Paul Seixas, el español Juan Ayuso y el alemán Florian Lipowitz.
Recupera el liderato tras cederlo días atrás
El esloveno recuperó así el liderato que había cedido hace unos días al noruego Torstein Traen, quien no pudo seguir el ritmo de los mejores y sufrió una caída en el descenso del Tourmalet. Según informó la organización, Traen perdió contacto con la cabeza de carrera.
En la clasificación general, Pogacar aventaja ahora en 2:42 a Vingegaard y en 3:27 a Del Toro, quien además se viste con el maillot blanco de mejor joven. Evenepoel se sitúa cuarto a 3:30, seguido por Ayuso a 3:34, Seixas a 3:55 y Lipowitz a 4:00.
Impacto en la general y próximas etapas
Con esta ventaja, Pogacar se consolida como el gran favorito para ganar su tercer Tour de Francia. La etapa demostró su superioridad en la alta montaña, aunque aún quedan jornadas decisivas en los Alpes. El equipo UAE Emirates, con Del Toro como escudero, mostró un control absoluto de la carrera.
Por su parte, Vingegaard deberá intentar recuperar tiempo en las contrarreloj y etapas de media montaña, mientras que Evenepoel y Ayuso buscan afianzarse en el podio. La afición francesa celebra el brillante papel de Paul Seixas, de 19 años, sexto en la general.



