FAO revela en Cartagena que solo el 35% de tierras mundiales tiene documentación formal
Solo 35% de tierras mundiales tiene documentación formal según FAO

ICARRD+20: Cartagena alberga debate global sobre el futuro del agro

La ciudad de Cartagena se convierte en epicentro del debate agrícola mundial con la celebración del encuentro ICARRD+20, que se desarrolla entre el 24 y 28 de febrero. Este importante evento reúne a más de 1.500 delegados provenientes de 100 países diferentes, quienes analizan temas cruciales para el desarrollo rural global, incluyendo la distribución equitativa de tierras, la lucha contra el hambre y los desafíos del cambio climático.

Informe de la FAO revela panorama preocupante sobre tenencia de tierras

En el marco de este encuentro internacional, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó su informe titulado "La situación de la tierra y la gobernanza de la tierra". Este documento destaca el lento progreso mundial en garantizar una tenencia segura de la tierra, revelando datos alarmantes sobre la situación actual.

Ward Anseeuw, jefe del equipo de Tenencia de la Tierra de la FAO, expuso los hallazgos principales durante su presentación. Solo el 35% de las tierras a nivel mundial cuenta con documentación formal sobre propiedad, tenencia o derecho de uso, una cifra que refleja la magnitud del problema de informalidad agraria global.

Desigualdad extrema en distribución de tierras

El informe de la FAO revela una situación aún más preocupante: aproximadamente el 23% de la población adulta mundial, equivalente a más de mil millones de personas, se siente insegura respecto a sus derechos sobre la tierra. Esta cifra ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, señalando una tendencia preocupante.

La desigualdad en la distribución de tierras agrícolas alcanza niveles extremos. A nivel global, el 10% de las explotaciones más grandes controla cerca del 89% de la tierra agrícola, mientras que los pequeños productores, que constituyen la mayoría de los agricultores, acceden únicamente a superficies mínimas para su subsistencia.

Esta concentración excesiva de tierras tiene consecuencias directas en múltiples aspectos:

  • Impacto negativo en la productividad agrícola
  • Debilitamiento de la resiliencia frente al cambio climático
  • Profundización de la inseguridad alimentaria mundial

Brechas de género y territorios vulnerables

El análisis de la FAO también evidencia profundas desigualdades de género en el acceso a la tierra. Las mujeres tienen significativamente menos probabilidades que los hombres de poseer o heredar tierras, y aunque existen marcos legales que reconocen sus derechos en muchos países, la implementación efectiva de estas normas sigue siendo limitada.

La situación es particularmente crítica para los pueblos indígenas y comunidades tradicionales. Aunque estas poblaciones gestionan aproximadamente el 42% de las tierras del planeta y protegen territorios clave para la biodiversidad y la estabilidad climática, solo una pequeña fracción de estos espacios cuenta con reconocimiento legal formal. Esta falta de protección los deja expuestos a despojos, megaproyectos y degradación ambiental.

Colombia: reforma agraria como decisión política

Desde la perspectiva nacional, la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, participó activamente en el encuentro ICARRD+20. La funcionaria sostuvo que en Colombia la concentración de la tierra, el despojo y la informalidad agraria han sido causas estructurales del conflicto armado que ha afectado al país durante décadas.

"Redistribuir la tierra no es solo una decisión productiva, es una decisión democrática", afirmó Carvajalino durante su intervención. La ministra señaló que ampliar la ciudadanía rural y garantizar estabilidad duradera pasa necesariamente por una reforma agraria integral que aborde estos problemas de fondo.

La ministra recordó que Colombia lleva aproximadamente cien años intentando redistribuir la tierra de manera equitativa, y que este proceso no puede depender únicamente de un gobierno específico. El empuje del movimiento agrario y popular es fundamental para lograr avances significativos en esta materia. En ese sentido, hizo un llamado a los Estados participantes para que reconozcan el mandato de las organizaciones sociales como la hoja de ruta del encuentro ICARRD+20.

El encuentro en Cartagena continúa generando debates cruciales sobre el futuro de la agricultura mundial, con especial énfasis en la necesidad de políticas que garanticen una distribución más justa de la tierra y protejan los derechos de las comunidades rurales más vulnerables.