La vejez canina no debe ser sinónimo de descarte. En los albergues, cientos de animales esperan por un hogar dispuesto a amarlos, y la Fundación Tepa trabaja para derribar el prejuicio de que el tiempo de un perro mayor ha llegado a su fin. Lejos de ser una etapa de descarte, la vejez de los animales domésticos representa una oportunidad para resignificar el concepto de adopción responsable.
La historia de Jackie: de la eutanasia a una nueva vida
La Fundación Tepa visibiliza historias como la de Jackie, una perrita de avanzada edad que pasó de estar al borde de la eutanasia a recuperar su calidad de vida gracias a un hogar dispuesto a asumir sus cuidados médicos. Este caso ejemplifica cómo la adopción de animales mayores puede transformar tanto la vida del animal como la de sus adoptantes.
Los perros mayores, los más olvidados en los refugios
En los refugios, los animales mayores suelen enfrentar los tiempos de espera más prolongados. Mientras los cachorros son seleccionados con rapidez, los llamados “viejitos” permanecen invisibles ante las solicitudes de adopción, siendo testigos del egreso constante de otros compañeros. Sin embargo, los expertos en bienestar animal coinciden en que estos ejemplares no poseen menos afecto ni menor capacidad de adaptación; simplemente carecen de la atención mediática o estética que reciben los más jóvenes.
Adoptar un perro anciano: un acto de responsabilidad y amor
Adoptar un perro anciano no debe entenderse como un acto de resignación ante la brevedad de la vida, sino como la decisión consciente de garantizar que el tiempo restante de ese animal transcurra en condiciones dignas y bajo el amparo del afecto. La Fundación Tepa invita a la ciudadanía a no ignorar a los animales con canas. El refugio cuenta actualmente con varios ejemplares de edad avanzada que esperan una oportunidad.
Cómo ayudar a los perros mayores
Si usted está considerando la opción de integrar un nuevo miembro a su familia, puede ponerse en contacto con la Fundación Tepa a través de un mensaje directo en sus redes sociales y agendar una visita. Conocer a estos animales puede ser el primer paso para cambiar su historia.



