Colombia se encuentra en una transición clave entre un gobierno de izquierda que priorizó el Estado sobre la iniciativa privada y una nueva administración que promete defender la propiedad privada, el libre mercado y la seguridad. Este cambio ocurre justo cuando la Superintendencia de Sociedades y el Dane publican datos que evidencian el rol fundamental de las empresas en la economía nacional.
Resultados empresariales de 2025: cifras históricas
La Superintendencia de Sociedades presentó el informe de las 10.000 empresas más grandes del país, destacando que las primeras 100 alcanzaron ingresos operacionales por $799,2 billones y utilidades por $47,5 billones. En conjunto, las 10.000 compañías registraron ingresos operacionales por $1.852,9 billones, utilidades netas por $138,1 billones, activos por $2.560,4 billones, pasivos por $1.376,7 billones y patrimonio por $1.183,7 billones. El informe fue elaborado con información financiera reportada por las compañías ante la Superintendencia de Sociedades y otras entidades de supervisión del Estado, como la Superintendencia Financiera de Colombia, la Superintendencia Nacional de Salud, la Superintendencia de Transporte y la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, con corte al 31 de diciembre de 2025.
Desempleo en mayo de 2026: la tasa más baja del siglo
El Dane publicó que la tasa de desempleo en mayo de 2026 se ubicó en 8%, lo que representa una disminución de un punto porcentual frente al mismo mes del año anterior (9,0%). Según el Dane, es la tasa de desocupación más baja para un mes de mayo desde 2001. La tasa de desocupación desestacionalizada se ubicó en 8,1% para el total nacional y en 8,5% para las 13 ciudades y áreas metropolitanas.
Impacto de las tasas de interés y la política monetaria
Si se suman los resultados de las empresas del año pasado, la situación del desempleo y la revaluación del peso, resulta difícil justificar la decisión del Banco de la República de llevar las tasas de interés a 12%, una cifra que duplica el casi 6% que registra el costo de vida. La economía colombiana es altamente informal. Son las empresas las que generan empleo y pagan impuestos de manera formal. Por lo tanto, aplicar política monetaria para contener el aumento de los precios solo afecta uno de los lados de la ecuación: la economía del sector productivo, en lo relacionado con el acceso al crédito. Entretanto, la otra cara de la moneda –las familias de bajos recursos y la informalidad– sigue en el rebusque y dependiendo del financiamiento del gota a gota. El Emisor no puede actuar como si la formalidad fuera la realidad nacional generalizada. Subir las tasas solo ahoga al sector formal de la economía, mientras deja de lado lo que realmente ocurre con el grueso de las 20 millones de familias que consumen al borde de la pobreza.
Perspectivas para los próximos cuatro años
La Colombia de los próximos cuatro años será muy distinta de la que surgió después de la pandemia y que ha sumido a la economía en un ambiente de incertidumbre. Ahora que termina el primer semestre del año y le restan a 2026 los mejores meses en términos de consumo y entrega de obras por parte de los gobernantes locales y regionales, es muy probable que las cosas mejoren, máxime cuando en la Casa de Nariño se instalará un mandatario que quiere gobernar desde las regiones, con las regiones y de la mano de los empresarios.



