El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumirá la Casa de Nariño con promesas de reactivar el sector minero nacional, marginado durante el gobierno de Gustavo Petro. Entre sus compromisos están la formalización, la estabilidad para la inversión extranjera y la extracción de oro y carbón, en un contexto de transición energética y búsqueda de minerales críticos.
Un sector estratégico relegado
Durante los últimos cuatro años, el sector minero extractivo fue presentado como antagonista, pese a ser un aliado estratégico para el desarrollo del país. De la Espriella buscará revertir esta percepción y sentar las bases para un mejor posicionamiento en el escenario latinoamericano y mundial.
“Son tareas urgentes para arreglar la casa minera, de manera que, con orden y determinación, se puedan sentar las bases para un mejor posicionamiento del sector minero en el escenario latinoamericano y mundial”, señaló el mandatario electo.
Acercamiento con Estados Unidos
Una de las prioridades será generar acercamientos con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y otros servicios geológicos estatales. De la mano del Servicio Geológico Colombiano (SGC), se busca convertir la alta probabilidad de riquezas del subsuelo en reservas minerales extraíbles, atractivas para grandes capitales de inversión en exploración.
“Soy un convencido de que podemos ser el nuevo Black Swan de la minería mundial”, afirmó De la Espriella.
Inversión en censo minero
Con una inversión estimada de US$60 millones, se propone realizar un nuevo censo minero que permita conocer la cantidad exacta de personas dedicadas a la actividad, los tipos de minerales y métodos de explotación. Esto facilitará el diseño de políticas públicas para formalizar la minería, respetando el medio ambiente y trabajando con las comunidades.
Proyectos mineros en espera
El fast track o viabilización de proyectos mineros con avanzada información geológica será una herramienta clave. Muchos proyectos llevan años esperando luz verde y podrían convertirse en la punta de lanza del sector. “Poseemos una riqueza mineral incalculable y es necesario, con responsabilidad técnica, económica, financiera, ambiental y social, acceder a estos recursos”, indicó.
Si se toman las decisiones adecuadas, el sector minero podría ayudar a sanear las finanzas nacionales, departamentales y municipales, afectadas por el gobierno saliente.
Voluntad política para el cambio
Desde la exploración hasta el cierre minero, el nuevo presidente tendrá que cumplirle al sector y encontrar en él un aliado para sus políticas. “Existe voluntad política por parte de ADLE, y esa será la base para empezar a cumplirle al sector minero nacional”, concluyó.



