En la penúltima reunión de la Junta Directiva del Banco de la República en la que participó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, la cúpula del banco central decidió elevar la tasa de interés a 12%, luego de mantenerla en 11,25% desde la reunión de marzo.
Ajuste de 75 puntos básicos
El ajuste fue de 75 puntos básicos frente a la referencia anterior, lo que dejó la política monetaria en su nivel más restrictivo de los últimos dos años, cuando en abril de 2024 estuvo en 12,25%. La decisión se tomó con cuatro votos a favor del aumento de 75 puntos básicos, dos a favor de una reducción de 50 puntos básicos y uno por mantener la tasa inalterada.
Inflación al alza
De acuerdo con Leonardo Villar, gerente general del Emisor, la decisión de la Junta se basó en que los indicadores de inflación siguen mostrando una tendencia al alza. En mayo, la inflación anual se ubicó en 5,8% y la inflación básica, que excluye alimentos y regulados, alcanzó 6%, casi dos puntos porcentuales por encima del rango meta del Banco de la República, de entre 2% y 4%.
“Las expectativas de inflación siguen por encima de la meta. La demanda interna mantiene un dinamismo superior al de la producción y el mercado laboral ha mostrado fortaleza, con niveles de desempleo históricamente bajos. Sin embargo, persiste la incertidumbre por factores externos, como las tensiones en Oriente Medio y su impacto sobre los precios internacionales del petróleo y los fertilizantes”, explicó Villar.
Proyecciones de inflación
En cuanto a las expectativas de inflación, Villar detalló que el equipo técnico del Banco de la República espera que el indicador cierre 2026 por encima de 6%, con la posibilidad de alcanzar 6,5%. Para 2027 proyecta una desaceleración hacia 4% y solo en 2028 se acercaría a la meta de 3%.
Reacciones del mercado
Sobre la decisión del banco central, el equipo de investigaciones económicas de Grupo Cibest consideró que esta sigue alineada con el objetivo del Emisor de contener la inflación mediante un desestímulo de la demanda.
“Este ajuste reafirma el compromiso del Banco con la convergencia de la inflación hacia la meta en el mediano plazo y con la estabilidad macroeconómica. No obstante, ante el balance de riesgos al alza, consideramos que el ciclo de política monetaria aún no ha concluido y que la evolución futura de la tasa seguirá dependiendo de la dinámica de la inflación, de las expectativas y de la materialización de los riesgos identificados, tanto internos como externos”, señaló la entidad.
En cuanto a las expectativas del mercado financiero, recogidas en la encuesta de Citi, 10 de las 20 entidades financieras y centros de pensamiento consultados anticipaban un escenario menos contractivo, al prever que el banco central elevaría la tasa de interés solo 50 puntos básicos, hasta 11,75%.
Entre las entidades que acertaron en la decisión de junio estuvieron Itaú, Alianza y Skandia, mientras que Bbva y Corficolombiana hicieron la previsión más alta, de 12,25%.
“La decisión estuvo en línea con nuestras previsiones. El Emisor elevó las tasas por la persistencia de una inflación elevada y las presiones que sigue ejerciendo la demanda interna; incluso, la inflación podría superar la barrera de 6% en junio”, explicó César Pabón, director de investigaciones económicas de Corficolombiana.
Postura del ministro de Hacienda
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, manifestó su inconformidad con la decisión del banco central, al considerar que “impactará negativamente la capacidad de la economía para profundizar los niveles de crecimiento y desarrollo”.
Ávila también confirmó que el Gobierno presentará una ley de financiamiento el 20 de julio e informó que no ajustará los precios de los combustibles durante julio.



