El Ministerio de Hacienda reveló los resultados de la subasta número 26 del año de títulos de corto plazo, correspondiente al 1 de julio de 2026. En esta última subasta se adjudicó un monto de $900.000 millones a una tasa de corte de 12,947%, lo que refleja una caída sostenida en el costo de los papeles con vencimiento a un año. Desde el pasado 20 de mayo, cuando se alcanzó un máximo histórico de 13,900%, la tasa ha acumulado una disminución de 95 puntos básicos.
Detalles de la subasta
De acuerdo con lo detallado por el Ministerio, se recibieron posturas por $2,5 billones, equivalentes a 2,8 veces el monto inicialmente ofertado. La tasa IBR se ubicó en 12,261%, esto es 68,6 puntos básicos por encima de la tasa de corte. Este diferencial refleja el rendimiento adicional que exigieron los inversionistas sobre la tasa de referencia del mercado para adquirir los títulos.
Reducción del diferencial con la tasa de política monetaria
Con la decisión del Banco de la República de aumentar la tasa de intervención hasta 12%, el diferencial entre la tasa de política monetaria (TPM) y el rendimiento de los TES a un año se ha venido reduciendo, ubicándose en 94,7 puntos básicos tras el resultado de la última subasta. En otras palabras, el costo al que el Gobierno logra financiarse a un año se está acercando cada vez más a la tasa de referencia fijada por el banco central.
Expectativas del mercado
A inicios del año, cuando el ciclo de incrementos de la tasa de referencia aún estaba en marcha, los inversionistas exigían una prima significativamente mayor para adquirir deuda pública a un año, anticipando nuevas alzas de tasas. Ahora, con un diferencial más estrecho, el mercado parece descontar que la tasa de política monetaria está cerca de su nivel máximo, por lo que el rendimiento adicional exigido sobre los TES de corto plazo ha disminuido.



