Fallo de la Corte Suprema sobre el despido de funcionarios independientes
La Corte Suprema de Estados Unidos emitió este lunes dos sentencias simultáneas que redefinen los límites del poder presidencial sobre agencias federales. En una decisión ajustada de 5 votos a favor y 4 en contra, el máximo tribunal dictaminó que el presidente Donald Trump no puede despedir sumariamente a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal (Fed), acusada por el gobierno de presunto fraude al solicitar un préstamo inmobiliario. La corte determinó que Trump "no le concedió a Cook las garantías procesales a las que tenía derecho por ley" y que los presidentes solo pueden destituir a los gobernadores de la Fed "por causa justificada".
El caso se originó cuando Trump anunció el despido de Cook en medio de una campaña para presionar a la Reserva Federal a recortar las tasas de interés. Una corte inferior bloqueó la medida, y ahora la Corte Suprema la ratificó. Supuestamente, Cook había declarado dos residencias principales, una en Michigan y otra en Georgia, para tramitar un crédito, pero sus abogados argumentan que fue un error.
Contraste con el caso de la FTC
En otro caso, el de la comisionada demócrata Rebecca Slaughter, de la Comisión Federal de Comercio (FTC), una agencia federal autónoma que regula la competencia, la Corte Suprema decidió por mayoría de 6 a 3 que el presidente sí tiene autoridad para despedirla. "Los subordinados que ejercen el poder del presidente están sujetos a ser despedidos por él", explicó la mayoría de la Corte en su razonamiento.
El grado de independencia de las agencias federales ha sido objeto de controversia creciente en Estados Unidos. Los expertos legales de tendencia conservadora consideran que las agencias tienen un poder desproporcionado, postura que suscribe la Corte Suprema actual. En tanto, los progresistas creen que las agencias como la FTC deben ser totalmente independientes.
Reacciones de los implicados
La gobernadora Cook saludó la sentencia, ya que ratifica, a su juicio, que "la Reserva Federal debe tomar todas sus decisiones de política monetaria basadas en datos concretos y en un juicio independiente". Por su parte, Trump se felicitó rápidamente por su victoria en el caso de la FTC y amenazó a Cook con "medidas apropiadas", sin mayores detalles. En su plataforma Truth Social, Trump declaró que la demanda contra Cook "fue devuelta por la Corte Suprema estrictamente por cuestiones de procedimiento", y que en el caso de la FTC, la sentencia "fue largamente buscada por presidentes de Estados Unidos desde la década de 1930".
Otro fallo clave: voto por correo
En un tercer caso importante para el presidente republicano, el del voto por correo, dos jueces conservadores, Amy Coney Barrett (nombrada por el propio Trump) y John Roberts, se unieron a los más progresistas para infligir una dura derrota a los republicanos. El estado sureño de Misisipi había dictaminado que las boletas de votantes ausentes podían ser contadas siempre y cuando llevaran el matasellos del día de las elecciones como fecha límite y llegaran hasta cinco días hábiles tras la votación. Los republicanos impugnaron la ley.
"La ley federal dicta cuándo deben emitirse las boletas; la ley estatal rige cuándo deben ser recibidas", dijo Barrett, autora de la opinión de la mayoría. Trump quiere restringir la posibilidad de votar por correo, que considera una vía de fraude masivo en estados demócratas con fuerte población inmigrante, como California. La Corte Suprema explicó que corresponde al Congreso cambiar esa situación, algo que Trump impulsa mediante una ley, Save America Act, actualmente objeto de debates encarnizados en el Poder Legislativo.
Temas pendientes
El máximo tribunal estadounidense debe aún pronunciarse sobre otro tema de importancia histórica: el derecho a la ciudadanía de un bebé nacido dentro del territorio estadounidense, aunque sea indocumentado. Este otoño, previsiblemente el martes antes de la pausa estival de los nueve jueces, se espera una decisión.



