El ministro de Minas y Energía afirmó que la base del éxito del Gobierno en la transición energética justa en La Guajira radica en la visión construida con todos los actores, el giro copernicano de la política energética, la transformación del marco regulatorio y las inversiones realizadas y futuras. La piedra angular de lo logrado en este cuatrienio fue desatar el nudo gordiano de procesos inconclusos de diálogo con todos los actores y reconocer a pueblos y etnias, lo que permitió construir la confianza necesaria con comunidades, empresas y entidades territoriales para que la transición energética justa esté ocurriendo en La Guajira y se acelere con hechos concretos.
Legitimidad social y confianza renovada
Este enfoque significa el logro de la legitimidad social de las políticas públicas y de los proyectos que se están terminando, iniciando o planeando. Todos los actores sociales, entidades públicas, comunidades étnicas y empresas construyen de manera coordinada y consensuada la confianza necesaria para avanzar. Con esa confianza renovada, se logró que Ecopetrol acordara su gestión social y comunitaria en menos de tres meses para sacar adelante el proyecto eólico de Windpeshi, y que Greenwood Energy estudie la posibilidad de retomar los proyectos Alfa y Beta.
Enfoque tripartito y presencia permanente
La confianza y la visión social y ambiental compartida han permitido cumplir con los procesos de licenciamiento ambiental y consulta previa, aplicando el enfoque tripartito y manteniendo una presencia permanente de las unidades sociales de varios ministerios, en especial del Ministerio de Minas y Energía y del Ministerio de Medio Ambiente, para construir confianza y legitimidad social todos los días en todo el territorio.
Decreto 1540 de 2024: instrumento de justicia social
Otra decisión estratégica del Gobierno fue la expedición del Decreto 1540 de 2024, que implementa el Plan Nacional de Desarrollo “Colombia Potencia Mundial de la Vida”. Esta visión estratégica única está enfocada en fortalecer la gobernanza y se constituye en un instrumento poderoso de justicia social, ya que aumenta sustancialmente las transferencias del sector eléctrico a los entes territoriales y a las comunidades por las ventas brutas de energía.
Hacia la asociación empresa-comunidad
Para avanzar hacia acuerdos de cooperación más intensos o de asociación entre empresas y comunidades, el Gobierno tiene total disposición para iniciar en la Mesa Tripartita el proceso para acordar las normas necesarias que lo permitan. En un futuro cercano, las comunidades podrían convertirse en socias de los proyectos y no en simples validadoras o receptoras de programas sociales. La base de estas posibles asociaciones es la experiencia y el notable avance en el diálogo tripartito, que aplica un modelo de relacionamiento intercultural donde todos se sientan para determinar las dificultades y buscar soluciones juntos.
Institucionalización de la Mesa Tripartita
Gracias a la confianza construida, se logró institucionalizar la mesa y expedir una resolución que le da vida jurídica, incluyendo los niveles de participación, la estrategia de diálogo y el plan estratégico acordado por todos. Para impulsar un proyecto de energías limpias, se necesita poner en conversación a muchas entidades del orden nacional, regional y local, junto con las comunidades y las empresas. Un licenciamiento social previo producto de este diálogo tripartito y el esquema de gobernanza inclusivo hará más atractiva la inversión y permitirá a las comunidades tener apalancamiento financiero para convertirse realmente en socios, garantizando la sostenibilidad de cualquier iniciativa.
Diálogo genuino y resultados
Lo logrado con el tripartismo en La Guajira es mucho más que la firma de formularios; es, como diría el pueblo Wayuu, un “diálogo genuino” con participación plena. Este enfoque tripartito consolida la participación, un diálogo genuino y transparente, por el acceso de todos a igual información y por el respeto de la palabra. Es intercultural y busca entenderse, aplicando tanto el sistema normativo Wayuu como el marco regulatorio de consulta previa. Cuatro años después, se ha acelerado la transición energética justa gracias al respeto a las comunidades y familias étnicas y a que todos los actores tienen claros los compromisos adquiridos.
Antes solo se escuchaba que en La Guajira no se podía. Hoy se puede decir con seguridad: en La Guajira se pudo y se puede.



