Costo real de repartir una tonelada de donaciones: entre $600.000 y $1.200.000
Costo real de repartir una tonelada de donaciones

Las fundaciones que reciben y distribuyen donaciones enfrentan costos operativos significativos que van más allá de simplemente recibir una caja y entregarla. Aunque la comida, la ropa o los artículos de primera necesidad lleguen de forma gratuita por parte de las empresas, mover una tonelada de esos productos desde el punto de origen hasta las comunidades que lo necesitan implica gastos reales que las organizaciones deben cubrir con sus propios recursos.

Los costos operativos detrás de las donaciones

Según los balances de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco) y la Red Global de Bancos de Alimentos (Global FoodBanking Network), sin una infraestructura financiada, las donaciones se quedarían estancadas en los centros de producción. Los reportes operativos sectoriales detallan que el proceso logístico tiene varias etapas que generan facturas inmediatas.

En primer lugar, se requiere enviar camiones para recoger la mercancía, lo que consume combustible y requiere conductores. El Ministerio de Transporte vigila estos costos mediante referencias por tonelada para carga pesada. Al llegar a las bodegas de la fundación, se necesita personal o voluntarios para revisar los productos, separar lo que sirve de lo dañado y registrar vencimientos, cumpliendo con las exigencias de salubridad de los ministerios de salud locales.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Almacenamiento y distribución incrementan el gasto

Los informes de gestión reflejan que mantener las bodegas abiertas, pagar la electricidad para los cuartos fríos donde se guardan alimentos perecederos y comprar cajas o bolsas para reempacar suma una parte importante del presupuesto. En Colombia operan al menos 25 bancos de alimentos dedicados a la seguridad alimentaria.

Los directivos de estas entidades señalan que si una tonelada de ayuda se reparte en una zona rural alejada o con carreteras en mal estado, el gasto en gasolina y el desgaste de los vehículos puede duplicarse en comparación con una entrega dentro de la misma ciudad. A esto se suman los gastos de administración, como seguros de camiones, sueldos del personal fijo que organiza las rutas e implementos de limpieza para cumplir con las normas gubernamentales.

Beneficios fiscales y cuotas de recuperación

El Estatuto Tributario nacional reconoce estos procesos en sus reformas recientes, otorgando beneficios fiscales a las empresas no solo por el valor de la comida donada, sino también por asumir los costos de transporte. Si alguna parte de la donación se daña durante el viaje o vence antes de tiempo, el costo de mover ese producto inservible también lo absorbe la fundación, elevando el valor real de cada kilo que llega a destino.

Para cubrir estos gastos, las fundaciones no venden los productos, pero suelen pedir a las pequeñas escuelas, comedores comunitarios o iglesias una pequeña contribución económica conocida como cuota de recuperación. Este dinero, junto con los aportes en efectivo de ciudadanos o empresas solidarias, permite pagar las facturas de transporte y almacenamiento.

El costo real por tonelada

Según los reportes de Abaco y la Red Global de Bancos de Alimentos, entregar una tonelada de donaciones le cuesta a una fundación entre $600.000 y $1.200.000. Aunque los productos son gratis, la organización debe pagar el camión, la gasolina para recogerlos, la luz de los cuartos fríos para evitar que la comida se dañe, y el personal que revisa que todo esté en buen estado. Para cubrir estas facturas, las fundaciones usan donaciones en efectivo y solicitan una pequeña cuota de apoyo a los comedores comunitarios que reciben la ayuda.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar