El burnout laboral afecta a un número creciente de trabajadores en el mundo. Según un estudio de Buk, alrededor del 88% de los empleados en la región sufre de agotamiento, con mayor incidencia en países como Perú, Colombia, México y Chile. Una de las formas más efectivas de combatir el burnout es tomar períodos de descanso alejados del ambiente laboral y las tareas diarias. Sin embargo, muchos proyectos, cierres u obligaciones ineludibles impiden una desconexión total durante las vacaciones.
¿Es posible descansar sin desconectarse por completo?
Aunque la situación no es ideal, sí es posible descansar y disfrutar del tiempo libre sin abandonar las responsabilidades laborales. Los expertos de la revista Harvard Business Review ofrecen varias recomendaciones para planificar bien las vacaciones y evitar errores comunes que impiden aprovechar al máximo los días de descanso.
Configurar un mensaje automático de ausencia
Algunas personas evitan avisar que están de viaje porque piensan que pueden revisar mensajes en sus ratos libres. Sin embargo, esto puede generar ansiedad ante imprevistos como retrasos o mala conexión a internet, por temor a lo que pensarán clientes o colegas. La recomendación es automatizar un mensaje con las fechas de ausencia y un medio de contacto alternativo. Esto elimina la presión de responder de inmediato, gestiona expectativas y previene el estrés de revisar constantemente el correo.
Designar a una persona de contacto para emergencias
La segunda recomendación es designar a un colega que actúe como filtro para temas que requieran su atención. Es importante acordar con esa persona qué constituye una emergencia o asunto urgente que justifique ser contactado por mensaje de texto o llamada. Así se evita tener que abrir el correo o el chat laboral durante el tiempo de descanso.
Comunicación asincrónica y evitar reuniones fijas
Mantener la comunicación con el equipo o clientes de forma asincrónica, siempre que sea posible, es otra clave. Comprometerse a reuniones o llamadas en horarios específicos durante un viaje es riesgoso, ya que los imprevistos pueden obligar a reprogramar constantemente. Si hay un asunto que atender, se puede dejar abierto a la flexibilidad del día en lugar de agendar una hora estricta.
Ignorar asuntos no urgentes
Para sentir verdadero descanso, es necesario hacer menos de lo que se haría en la oficina. Por ello, la recomendación es ignorar los asuntos no urgentes y dejar que la persona designada se encargue de ellos. Abrir mensajes sobre temas no urgentes hace que la mente se quede pensando en el trabajo en lugar de relajarse.
Definir un horario laboral anticipado
Finalmente, establecer y delimitar con anticipación un horario de trabajo es fundamental. Un error común es hacer pausas prolongadas durante el día, lo que termina dispersando el trabajo en toda la jornada y da la sensación de haber perdido un día entero de vacaciones. La estrategia recomendada es concentrar el trabajo en un solo bloque y dedicar el resto del día exclusivamente a descansar y alejarse de las pantallas.



