El estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del crudo mundial, fue cerrado en marzo y reabierto en junio, antes de que Irán atacara de nuevo. Según datos de MarineTraffic y la Agencia Internacional de Energía, el 28 de febrero, cuando los primeros misiles de la coalición liderada por Estados Unidos e Israel cayeron sobre Irán, el estrecho de Ormuz todavía movía veinte millones de barriles de petróleo al día. Era viernes. Para el lunes siguiente, el precio del Brent del Mar del Norte había superado los cien dólares por barril. Para abril, rozaba los 144 dólares, el precio más alto jamás registrado en la historia del crudo.
Impacto inmediato en los mercados petroleros
El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, provocó una escalada vertiginosa en los precios del petróleo. En apenas dos meses, el Brent pasó de 100 a 144 dólares por barril, un incremento del 44%. La interrupción del suministro afectó a países como Japón, India y China, que dependen en gran medida del crudo iraní y de los países del Golfo. La Agencia Internacional de Energía advirtió que las reservas estratégicas de petróleo de los países miembros podrían agotarse en 90 días si el bloqueo se prolongaba.
Reapertura y normalización de precios
Sin embargo, cuatro meses después, el barril cotiza alrededor de USD 77, es decir, más o menos lo mismo que antes de que empezara todo. La reapertura del estrecho en junio, tras negociaciones mediadas por Naciones Unidas, permitió que el flujo de crudo se restableciera gradualmente. Además, la decisión de Arabia Saudita de aumentar su producción en 2 millones de barriles diarios ayudó a calmar los mercados. "El regreso a la normalidad fue más rápido de lo esperado", señaló un portavoz de la Agencia Internacional de Energía.
Lecciones para el futuro energético
El episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad del suministro global de petróleo ante conflictos geopolíticos. Irán, que controla una de las orillas del estrecho, amenazó con nuevas acciones si las sanciones no se levantaban. Por su parte, los países importadores aceleraron sus planes de diversificación energética, incluyendo inversiones en energías renovables y almacenamiento estratégico. El precio récord de 144 dólares por barril en abril de 2025 quedará registrado como un hito en la historia del crudo, aunque los analistas advierten que la volatilidad podría regresar si las tensiones en Medio Oriente se intensifican.



