Eritrea, Madagascar y Pakistán encabezan la lista
Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) correspondientes a 2024, Eritrea es el país más dependiente del petróleo de Oriente Medio, con un 91% de su consumo interno proveniente de importaciones de esa región. Le siguen Madagascar (89%) y Pakistán (78%). Estos tres países, junto con otras economías africanas y asiáticas, muestran una alta exposición al suministro de crudo de una zona geopolíticamente sensible.
Asia concentra el mayor impacto en el mercado global
Japón ocupa el cuarto lugar con un 77% de su consumo de petróleo abastecido desde Oriente Medio, seguido de Taiwán (63%), Corea del Sur (57%), India (45%) y China (38%). La dependencia asiática se explica por su enorme demanda energética, que supera con creces su producción local de crudo. Estos países recurren a las importaciones para sostener sectores como el transporte, la industria y la petroquímica, siendo Oriente Medio su principal proveedor.
Presencia africana significativa
Además de Eritrea y Madagascar, otros países africanos figuran en la clasificación: Kenia (77%), Sudáfrica (54%), Tanzania (53%), Namibia (50%), Sudán (31%), Egipto (30%) y Mozambique (20%). Esto evidencia la relevancia del crudo de Oriente Medio para el continente africano, donde muchas economías carecen de producción propia suficiente.
Europa muestra una dependencia moderada
En Europa, Lituania lidera con un 40% de su consumo desde Oriente Medio, seguida de Islandia y Polonia (ambas con 34%), Grecia (33%) y Serbia (25%). Aunque la dependencia es menor que en Asia o África, sigue siendo significativa para estos países.
América del Norte, la región menos expuesta
Estados Unidos obtiene apenas el 3% de su consumo de petróleo de Oriente Medio, y Canadá solo el 1%, gracias a su producción nacional y al acceso a proveedores regionales. Brasil también registra una baja dependencia. En contraste, la mayoría de los países del mundo siguen dependiendo en alguna medida del crudo de esta región, lo que subraya su importancia estratégica en el mercado energético global.



