Un cuadro recientemente atribuido al pintor barroco neerlandés Rembrandt tras un proceso de restauración fue vendido este miércoles por 8 millones de libras (aproximadamente COP 36.000 millones) en una subasta organizada por la casa Sotheby’s en Londres. La obra, titulada ‘Dejad que los niños se acerquen a mí’ (c. 1627), era la pieza central de la subasta ‘Maestros de la Antigüedad’, pero no alcanzó las expectativas iniciales, que estimaban un precio de hasta 12 millones de libras (casi COP 54.000 millones).
Primera venta tras la atribución a Rembrandt
Es la primera vez que esta pintura, que representa una escena del evangelio de Lucas y está parcialmente inacabada, sale al mercado después de ser atribuida a Rembrandt (1606-1669). La obra data de su época de iniciación en Leiden, su ciudad natal. Fue descubierta en 2014 en otra subasta en Colonia (Alemania), donde estaba catalogada como una pintura neerlandesa anónima del siglo XVII y se vendió por un millón y medio de euros.
El hallazgo tras una década de restauración
Algunos expertos identificaron entonces ciertos trazos en la parte superior del cuadro similares al estilo de Rembrandt, pero no fue hasta someterla a un proceso de restauración y limpieza de casi una década cuando se descubrió que la obra había sido repintada y alterada posteriormente por alguien anónimo. Se reveló que esta mano ajena borró el turbante de una de las figuras para sustituirlo por un gorro tradicional holandés y, mientras que Rembrandt había pintado a un niño desnudo, el artista posterior lo vistió.
Detalles fascinantes de la obra
En declaraciones antes de la venta, la jefa de pintura de Sotheby’s en Londres, Elizabeth Lopkovitz, explicó que lo más “fascinante” de esta obra es que, al estar inacabada, deja entrever el proceso de trabajo del maestro neerlandés, desde la composición hasta el esbozo del color y la luz. Además, Rembrandt incluyó retratos de su propia familia —como su padre, su madre y otros parientes— y en la esquina superior derecha se observa un autorretrato del propio pintor “asomándose” a la composición, comentó Lopkowitz.



