La caída de las acciones de grandes empresas tecnológicas se extendió a los mercados globales este martes, tras una jornada previa de fuertes pérdidas en Estados Unidos que luego se replicaron en Asia y Europa. La preocupación de los inversionistas se concentra en las elevadas valoraciones del sector y en el incremento de los gastos asociados al desarrollo de inteligencia artificial (IA), un factor que ha intensificado la volatilidad en las principales bolsas internacionales.
Caída de tecnológicas y presión sobre mercados globales
El movimiento bajista comenzó el lunes en el mercado estadounidense y se confirmó en Asia, donde las principales plazas bursátiles cerraron con fuertes caídas, una tendencia que luego se replicó en Europa y en la apertura de Wall Street este martes. La presión estuvo marcada por la percepción de que el sector tecnológico podría estar sobrevalorado, especialmente en un contexto de inversiones crecientes en inteligencia artificial.
En la jornada previa en Nueva York, SpaceX registró una caída superior al 16 por ciento, mientras que Amazon se hundió casi un 5 por ciento, afectando de forma directa la confianza de los inversionistas. La caída de SpaceX, empresa de cohetes y de inteligencia artificial de Elon Musk, recortó significativamente su valor de mercado tras su reciente oferta pública inicial, lo que reavivó el debate sobre la sostenibilidad del apetito tecnológico.
Inversiones en IA y dudas sobre el endeudamiento empresarial
El impacto no se limitó a dos compañías. Aunque SpaceX mostró una leve recuperación en la jornada siguiente, otras firmas del sector tecnológico estadounidense continuaron bajo presión, con retrocesos en empresas como AMD, Nvidia y Broadcom. El mercado también reaccionó a la decisión de SpaceX de recurrir al endeudamiento para financiar su expansión en inteligencia artificial e infraestructura.
Este anuncio reavivó preocupaciones entre analistas sobre la forma en que las grandes tecnológicas están financiando su crecimiento, especialmente en lo relacionado con la inteligencia artificial. La analista senior del banco Swissquote, Ipek Ozkardeskaya, señaló que el sector podría estar “financiando ese gasto cada vez más a través de la deuda”, lo que añade incertidumbre sobre la rentabilidad futura de estas inversiones.
Wall Street, Europa y Asia en terreno negativo
En Estados Unidos, los principales índices abrieron con fuertes caídas, aunque hacia la tarde mostraron una recuperación parcial. El Dow Jones llegó a retroceder 0,1 por ciento, mientras que el S&P 500 cayó 1,3 por ciento y el tecnológico Nasdaq registró una baja cercana al 2 por ciento, reflejando la presión sobre el sector tecnológico en medio de la jornada.
En Europa, las bolsas también cerraron en terreno negativo tras moderar las pérdidas durante el día. París cedió 0,71 por ciento, Fráncfort cedió 0,98 por ciento, Londres bajó 0,09 por ciento, Milán retrocedió 1,46 por ciento y Madrid perdió 0,34 por ciento, evidenciando una corrección generalizada en los mercados del continente en línea con la tendencia global.
Semiconductores y Asia amplifican la corrección
En Asia, la reacción fue aún más pronunciada, especialmente en Corea del Sur, donde el índice Kospi cayó 10 por ciento arrastrado por los gigantes de semiconductores SK hynix y Samsung. Analistas señalaron que estas acciones habían subido demasiado rápido, lo que desencadenó ventas agresivas de inversionistas extranjeros e institucionales, profundizando la corrección en la región.
Las plazas de Tokio, Hong Kong, Shanghái y Taipéi también cerraron con pérdidas significativas, consolidando un escenario de ajuste en los mercados globales. De forma paralela, el ánimo inversor se vio afectado por lo que varios analistas describen como una “corrección” de los valores tecnológicos, en medio de un ciclo de fuertes ganancias previas impulsadas por el auge de la inteligencia artificial.



