Australiana escapa de dos secuestros en Italia mientras buscaba casa de 1 euro
Australiana huye de dos secuestros en Italia

Una mujer australiana que viajó a Italia con la ilusión de comprar una vivienda por un euro terminó viviendo una pesadilla en Sicilia. Stephanie Strangis, ejecutiva e influencer de 36 años, aseguró que fue víctima de dos intentos de secuestro en el mismo día, de los cuales logró escapar sin lesiones físicas, aunque con profundas secuelas emocionales.

El sueño de la casa de un euro

Strangis, residente en Melbourne, llegó a Sicilia interesada en el programa que ofrece viviendas abandonadas por el valor simbólico de un euro. Además de explorar opciones inmobiliarias, aprovechó para practicar kitesurf en la zona de Lo Stagnone. Sin embargo, lo que parecía una experiencia inolvidable se convirtió en un día de terror.

Primer intento de secuestro

Según relató la australiana, el primer episodio ocurrió después de compartir con otros deportistas. El grupo se movilizó en automóvil hacia otro lugar, pero el conductor tomó una ruta por caminos aislados y comenzó a acelerar, lo que despertó sus sospechas. Strangis solicitó en varias ocasiones que detuvieran el vehículo para bajarse, pero nadie atendió su petición. El recorrido continuó durante aproximadamente 12 kilómetros hasta ingresar a una urbanización privada. Aprovechando el momento en que la puerta fue desbloqueada, logró escapar y corrió a esconderse.

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Segundo intento tras pedir ayuda

Luego de caminar varios kilómetros, encontró una caseta de vigilancia y pidió ayuda para regresar a su hotel. El guardia de seguridad accedió a transportarla, pero, según dijo, comenzó a hacer comentarios personales que la hicieron sentir incómoda. Cuando faltaban pocos kilómetros para llegar al hospedaje, el hombre detuvo el vehículo y le preguntó qué recibiría a cambio de llevarla hasta su destino. Ante esa situación, Strangis decidió abrir la puerta y escapar nuevamente. Para dejar evidencia de su recorrido, realizó compras en máquinas expendedoras con su tarjeta bancaria, con la intención de que quedara un registro de su ubicación en caso de desaparecer.

Secuelas emocionales y cambio de planes

Finalmente, Stephanie Strangis logró regresar a su hotel sin lesiones físicas. Al día siguiente, aseguró haber pasado varias horas llorando antes de reunirse con integrantes del grupo de kitesurf, quienes, según relató, no estuvieron involucrados en el primer incidente y manifestaron su sorpresa por lo sucedido. La experiencia cambió por completo sus planes de invertir en Italia. Aunque había viajado con la intención de comprar una de las populares viviendas de un euro, ahora afirma que solo volvería a participar en un proyecto similar si cuenta con personas de confianza que la acompañen durante todo el proceso.

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