Acuerdo de cese de ataques entre Estados Unidos e Irán
Estados Unidos e Irán acordaron poner fin a los ataques mutuos, según informó un alto cargo estadounidense citado por el medio Axios el domingo. Ambas partes tienen previsto reunirse el martes en Doha, la capital de Qatar, para resolver su disputa sobre el estrecho de Ormuz, un corredor clave para los envíos de petróleo desde la región.
El acuerdo se produce tras varios días de escalada militar que han puesto a prueba el alto el fuego que sustenta las conversaciones de paz. Suiza, Qatar y Pakistán asistirán a la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, según fuentes diplomáticas.
Ataques recientes y violaciones del alto el fuego
En el último ataque del domingo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció el lanzamiento de misiles y drones contra la base aérea Ali Al Salem en Kuwait y la base naval de la Quinta Flota en el puerto de Salman, en Bahréin. Kuwait informó haber interceptado dos misiles y que no se registraron daños materiales ni heridos. Bahréin reportó que un edificio residencial fue alcanzado, pero afirmó que no hubo víctimas mortales.
Los ataques recíprocos comenzaron el jueves cuando la República Islámica atacó un buque portacontenedores, lo que provocó que Washington atacara a Irán al día siguiente. Estados Unidos volvió a atacar la noche del sábado, después de que Teherán atacara un buque que transportaba petróleo catarí. Ambas partes se culparon mutuamente de violar el alto el fuego.
Reunión en Doha y perspectivas de paz
La reunión del martes en Doha busca resolver la disputa sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Según Axios, ambas partes han mostrado disposición a negociar, aunque persisten las tensiones. Un analista político señaló que "este acuerdo es frágil, pero representa la primera oportunidad real de desescalada en semanas".
El alto el fuego acordado no incluye una retirada de fuerzas, pero sí el compromiso de no realizar nuevos ataques mientras duren las conversaciones. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, temiendo una interrupción en el suministro energético global.



