El próximo presidente de Colombia deberá gobernar no solo para los colombianos, sino también para los 2,8 millones de venezolanos que residen en el territorio nacional. Este domingo, más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para votar, pero pocos lo harán pensando en las propuestas sobre movilidad humana e integración de migrantes.
Una oportunidad de oro perdida
A menos de 72 horas de conocer al nuevo mandatario, analistas coinciden en que se perdió una oportunidad única para debatir sobre migración, un tema que afecta al 6% de la población. La campaña estuvo marcada por la polarización y los ataques personales, dejando de lado las necesidades de los migrantes.
Catalina Arenas-Ortiz, consultora experta en migración, señala que las secuelas no serán inmediatas, pero se sentirán con el tiempo. Independientemente del ganador, en Colombia continuarán viviendo 2,8 millones de venezolanos que huyeron del chavismo. De ellos, medio millón carece de estatus migratorio regular y, por tanto, de acceso a derechos básicos.
Además, el país alberga a miles de desplazados internos por la guerra o desastres climáticos. En 2025, cerca de 107.000 personas huyeron del fuego cruzado en zonas como Catatumbo, Guaviare y Buenaventura, y aún buscan un destino seguro.
El nuevo factor: deportaciones masivas
El próximo presidente también deberá atender la expulsión de colombianos desde el exterior. Chile ha deportado a más de un centenar de connacionales, mientras que Estados Unidos superó los 30.000 deportados en 2025. Estas personas requieren políticas sociales que les ofrezcan incentivos para quedarse en el país.
“Gestionar la migración es costoso, pero no gestionar millones de personas moviéndose es aún más caro. No incluir la migración en la agenda electoral es una necedad que hará perder capital humano, oportunidades de cooperación e integración”, afirma Arenas-Ortiz.
Lo que no se habló en campaña
Víctor Mijares, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes, considera que la migración ha sido un tema bisagra, pero con poco protagonismo. Hablar de migrantes implica abordar seguridad, control fronterizo, economías ilícitas, economía y crisis climática, temas que rozan con el gasto público y la reforma estatal, pero que quedaron fuera de las fronteras electorales.
Según la plataforma Candidateados, el candidato De la Espriella concentró el 50% de sus propuestas en crecimiento económico y salud, sin mencionar una sola vez a los migrantes en su plan de gobierno de tres páginas. Por su parte, Cepeda dedicó el 39% de su campaña a desarrollo regional y el 21,6% a temas económicos, con solo un breve apartado de cinco párrafos sobre “solidaridad con los migrantes”, sin explicar cómo los integrará al país.
Ambos candidatos muestran posturas distintas sobre las relaciones diplomáticas con Venezuela, un asunto clave para definir si la movilidad humana encontrará canales oficiales o deberá gestionarse por trochas que exponen a los migrantes a redes criminales.
“Colombia está preparada para atender el fenómeno migratorio, pero hay pendientes como reformular políticas o garantizar integración y derechos. Todo depende de la voluntad política”, dice Mijares.
Construir sobre lo construido
A pesar del silencio electoral, hay buenos síntomas. A diferencia de otros países de la región, la disputa en Colombia no versó sobre la expulsión y criminalización de migrantes, como sí ocurrió en Chile, Estados Unidos, Ecuador o Perú. Juan Pablo Ramaciotti, investigador del Centro de Políticas Migratorias, considera que gane quien gane hay margen para construir país junto a los migrantes.
Colombia es un referente de acogida, con 131 instrumentos legales que garantizan derechos a la población migrante. El reto mayor es que el candidato ganador entienda que los migrantes ya son parte de la realidad económica y social del país, no una minoría. “La migración debe leerse más allá de la seguridad. El bienestar de Colombia irá de la mano con que la población migrante se integre y conviva para construir. Es un círculo virtuoso de desarrollo e integración”, concluye Ramaciotti.



