Colombia experimentó una de las reducciones más pronunciadas en ingresos fiscales como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) en toda América Latina durante el año 2024, de acuerdo con el informe más reciente emitido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La recaudación tributaria nacional se ubicó en el 19,9% del PIB, lo que representa una disminución interanual de 2,2 puntos porcentuales. Este descenso, impulsado principalmente por una contracción significativa en el impuesto sobre sociedades, contrasta negativamente con la tendencia promedio de la región, que mostró un crecimiento nominal en sus ingresos fiscales.
Detalles de la caída en la recaudación tributaria
El retroceso en la carga tributaria prácticamente anuló el incremento registrado el año anterior, cuando la cifra alcanzó un máximo del 22,1%. Este declive sitúa a Colombia por debajo del promedio no ponderado de América Latina y el Caribe, que se fijó en 21,7%. Mientras naciones vecinas reportaron aumentos nominales, Colombia se destacó por registrar una caída real en los ingresos tributarios totales recolectados por el Gobierno central.
La causa técnica principal detrás de esta contracción fue el desempeño del impuesto sobre sociedades, que sufrió una disminución del 1,8% como proporción del PIB. Este tributo, esencial para la estabilidad fiscal del país, se vio afectado por factores regulatorios y cambios en el mercado de materias primas. Estas variaciones evidencian la alta dependencia del sistema tributario colombiano de los aportes provenientes de las grandes empresas industriales.
Comparación regional y contexto
En el contexto de América Latina, solo Trinidad y Tobago y Guyana reportaron caídas superiores a la colombiana, aunque por razones estructurales muy distintas relacionadas con la producción de petróleo. En contraste, países como Brasil o Cuba incrementaron significativamente su recaudación mediante reformas de fondo. Esto deja a Colombia en una posición de vulnerabilidad frente a sus pares, alejándose aún más de los niveles de recaudación promedio de la OCDE.
Impacto del fallo sobre las regalías en los ingresos por hidrocarburos y minería
Un elemento determinante en el panorama fiscal fue el fallo emitido por la Corte Constitucional en noviembre de 2023 sobre la deducibilidad de las regalías. Esta decisión judicial anuló una norma de la Ley 2277 y, según el informe, generó amplios créditos tributarios a favor de las empresas petroleras y mineras. Esto permitió que pagos realizados previamente se convirtieran en anticipos que redujeron drásticamente las obligaciones tributarias anuales en el país.
El impacto en el sector minero-energético fue severo, con ingresos fiscales por exploración y producción de hidrocarburos cayendo del 3,4% del PIB en 2023 al 1,8% en 2024. Esta reducción del espacio fiscal coincide con una volatilidad en los precios internacionales de la energía que ya presionaba las utilidades del sector. La disminución en los anticipos provenientes de esta industria fue un factor decisivo para explicar el descenso general de la recaudación.
Por su parte, la minería sufrió una contracción histórica, pasando de aportar el 1,37% del PIB en 2023 a tan solo el 0,19% en 2024. Los ingresos por regalías del carbón se desplomaron en un contexto de precios internacionales un 48,6% más bajos para el carbón térmico colombiano. Esta combinación de menores precios, menor producción y beneficios fiscales judiciales creó una fuerte presión que afectó finalmente los ingresos no tributarios nacionales.
Estructura tributaria y retos de sostenibilidad fiscal para el país
La composición de los ingresos fiscales en Colombia revela que el 42,3% del recaudo proviene de impuestos sobre bienes y servicios, liderados por el IVA. Sin embargo, la eficacia del IVA en el país sigue siendo una de las más bajas de la muestra analizada, con un ratio de 0,36 puntos. Esto sugiere que existen amplias exenciones o niveles de evasión que impiden al Estado capturar recursos significativos por consumo.
A diferencia de otros modelos regionales, las contribuciones a la seguridad social en Colombia representan solo el 8,5% de la recaudación total. Esto se explica por la existencia de sistemas de pensiones mixtos donde conviven regímenes públicos y privados, lo que desplaza parte del recaudo fuera del gobierno general. Este bajo aporte limita la capacidad del Estado para financiar la protección social de una población donde la pobreza extrema aún persiste.



